
PEQUEÑA BIOGRAFÍA
Vocacional de las artes marciales, Carmen da por bien empleado todo su esfuerzo volcado en una actividad que casi carece de ayudas y patrocinadores a diferencia de los deportes de masas. Es consciente de lo que el taekwondo se juega en China cuando se dé la apertura de los Juegos Olímpicos y quiere, plenamente concentrada en su tarea, aportar su grano de arena desde el arbitraje.
- Cuestión de preferencias. ¿Es usted árbitro o jueza?
- Árbitro, siempre árbitro.
- Antes fue competidora y con un montón de títulos conseguidos. ¿Puede elegir entre competir y actuar de árbitro?
- Cada cosa a su tiempo. Es curioso pero yo llegué al arbitraje porque era uno de los requisitos que se exigen para alcanzar el cinturón negro para competición. Después, una vez dentro es verdad que, como árbitro, he llegado al no va más.
- Oficialmente, ¿es Carmen Navarro la mejor árbitro del Mundo?
- Soy una de las dos mejores. He sido nominada dos veces: una, en Corea, y la segunda, en China.
- Con ese carrerón, ¿podría ser algún día incluso presidenta de la Federación Española?
- No; no me gusta entrar en política. Me encuentro muy bien con los cometidos que tengo y con el reto de quedar lo mejor posible en China. El llegar algún día a una presidencia es algo que no se me ha pasado por la cabeza.
- ¿Le costó mucho trabajo clasificarse para los Juegos Olímpicos?
- Ha sido un duro y largo proceso. Era un sueño impensable e imparable, de entrada; primero te lo planteas como objetivo y lo ves lejano, pero cuando ves que ya estás en la realidad y que lo has alcanzado, piensas que es maravilloso. Mi lema es hacer el trabajo lo mejor posible. Lo más importante es que además de hacerlo bien te lo reconozcan. Sicológicamente te encuentras muy bien.
- ¿Qué se juega el taekwondo en las próximas Olimpiadas?
- Todo. De que vuelva estar de nuevo en los Juegos Olímpicos de 2012 y de que esté presente en 2016 depende de cómo se desarrolle todo en 2008. No hay más remedio que dar el todo por el todo para que el taekwondo triunfe.
- ¿Cómo consiguió Carmen Navarro ser seleccionada para Pekín?
- Estuve en un curso que se desarrolló en Seúl. Éramos 300 árbitros y al final nos clasificamos 54 para los preolímpicos. Fue duro.
- ¿Es muy complicado arbitrar en taekwondo?
- Hay que reaccionar en décimas de segundo. Más o menos ocurre como en otros deportes. No puedes dejarte llevar de lo que puedas oír a tus espaldas en una grada cuando estás en el arbitraje. Se exige una máxima concentración. Lo de ser absolutamente imparcial se da por hecho. Tienes que afinar mucho porque no puedes tirar por tierra el trabajo de cuatro años de un competidor. Un factor clave es estar con seguridad. En mi caso me gusta superarme; lo hacía antes como competidora y ahora como árbitro.
- ¿Qué gana usted en su actividad arbitral, en el umbral de los Juegos Olímpicos?
- Nada. Es más, me ocasiona unos gastos importantes. Todos los viajes me los pago yo. Supongo que llevaré gastado un pastón. En menos de un año he tenido que hacer viajes a Corea, Turquía y otros países Cuando te das cuenta se te van mil euros. El hotel sí me lo pagan. En el trabajo los días de vacaciones anuales se me van en el taekwondo y a veces tengo que pedir permiso especial, sin sueldo. La empresa para la que trabajo se porta muy bien conmigo.
- ¿Cuál ha sido su éxito más celebrado en las artes marciales?
- Me hizo una gran ilusión conseguir el campeonato de España, en técnica, en el año 2003, que fue cuando se disputó en el Pabellón Central de Cartagena. De los diez campeonatos que conquisté el de ese año me colmó de máxima satisfacción.
- ¿Quién ayudó más que nadie a Carmen Navarro?
- Mi maestro, Kang Lee Chun kil. Comencé muy joven con él y aún sigo yendo a prepararme a su gimnasio.
- ¿Qué idioma domina el taekwondo internacional?
- El inglés. Yo me defiendo bien.
- Hablando de defenderse. ¿Alguna vez ha tenido que recurrir en la vida civil, en plena calle, al uso del taekwondo?
- Una vez tan sólo me vi obligada a neutralizar a un joven que había roto un cristal de mi coche, aparcado en la calle, y se había llevado objetos de mi propiedad. Vi lo que acababa de hacer y para que no huyese tuve que neutralizar al chaval. Pero es una excepción, lo fue aquel día, y no ocurrirá otra vez. No debemos emplear nuestros conocimientos en esas cosas. Además es que está prohibido.
- Después de alguno de sus triunfos, ¿la han recibido en el Ayuntamiento?
- Sí; dos veces estuve en la Alcaldía, invitada.
- ¿Qué le falta al taekwondo para que pueda explotar, en el mejor sentido?
- Creo que falta marketing. Acudes a un partido de fútbol sala en el Pabellón Central y pueden estar allí cerca de tres mil personas; organizas una exhibición de taekwondo y va mucha menos gente. Falta promoción y apoyo.







