
Éste no tuvo que rascar mucho en sus adentros para llegar a la conclusión de que el alcalde de Torre Pacheco se encontraba muy tocado emocionalmente y para decidir, en consecuencia, que fuese conducido a la Enfermería para que esa fuese la estancia de su primera noche entre rejas. «Estaba muy jodido», señala una persona que tuvo ayer una ocasión de cruzar unas palabras con el munícipe popular, el segundo alcalde encarcelado en la Región en los últimos seis meses.
La decisión de conducir a un interno a la Enfermería forma parte del protocolo habitual que se sigue con cada nuevo preso. Si el facultativo detecta que su estado de ánimo es muy bajo, que existe riesgo para su salud, o incluso peligro de que pueda autolesionarse, se le traslada a ese espacio, donde está permanentemente vigilado.
García Madrid fue examinado también por un trabajador social y ayer por la mañana, una vez que comenzó a hacerse a la idea de su nueva y dura situación, fue llevado al módulo 1 del centro penitenciario, donde compartirá celda con otro interno hasta que el juez de San Javier decida, más pronto o más tarde, devolverle la libertad.
Todos son 'primerizos'
El citado módulo está constituido por 140 internos y la mayor parte de las celdas están ocupadas por dos personas, cuando no por tres. Está destinado a albergar a presos preventivos y, no sólo eso, sino a aquéllos que nunca antes han estado en un centro penitenciario. Por ello, se trata de un espacio más tranquilo y seguro que otros módulos.
Al margen de los contactos con funcionarios y con otros presos, García Madrid sólo recibió ayer la visita de su abogado, José Pardo Geijo, con quien departió durante largo tiempo. En sus circunstancias, el alcalde sólo tiene derecho entre semana a las visitas de su letrado.
Este fin de semana sí podrá recibir la visita de hasta cuatro personas, en todos los casos familiares directos, y con el paso de los días podrá solicitar que se autorice el contacto con algún amigo.
Pese a que ayer se recibieron varias llamadas de amigos y políticos en el centro penitenciario, que pretendían hablar con García Madrid, no se le pasó ninguna de ellas, ya que no le asiste ese derecho. Sí puede realizar diez llamadas a la semana. Está claro que utilizará hasta la última de ellas.









