
Apuntaron que la operación se basó en unas valoraciones de los terrenos que realizó el propio Ayuntamiento de Torre Pacheco, y no la empresa. En este sentido, el Consistorio ofreció unos 35.000 metros cuadrados que permitían la ampliación del resort Mar Menor, asentados sobre una superficie que estaba catalogada como dotacional. Sobre esta base, sostienen estas fuentes que Polaris salió perjudicada porque dichos terrenos no costaban realmente 2,8 millones de euros, ya que a precio de mercado habrían resultado más baratos.
Diferencia de criterios
De otro lado, la empresa entregó a cambio otros 50.000 metros cuadrados con la calificación de rústicos en El Jimenado, y que fueron valorados en 2,4 millones de euros. La diferencia entre ambas valoraciones fue aportada en metálico por la constructora.
La operación se hizo con la intervención directa de Facundo Armero ante el Ayuntamiento de Torre Pacheco, que fue el encargado de gestionar la permuta, añaden estas fuentes.
A partir de ahí, el juez Salvador Calero llamó a declarar el jueves pasado al actual presidente de la compañía Polaris World, José Luis Hernández, quien al parecer fue preguntado por los detalles de esta permuta dada su calidad de apoderado. Hernández acudió «técnicamente como testigo», aunque formalmente fuera imputado por una razón de economía procesal, en el sentido de que acudió acompañado por sus abogados para el caso de que en el transcurso de su declaración se le imputara la comisión de algún delito. Abandonó el juzgado de San Javier manteniendo la condición de imputado y sin medidas cautelares.
Otras fuentes próximas a Polaris World consideran que la operación se hizo sin problemas y que no se cometió ninguna irregularidad, y que esta permuta no se considera el transfondo del asunto, sino más bien otros elementos accesorios al caso relacionados con actividades empresariales de Facundo Armero.









