
-Mal día ha elegido para ir al Ayuntamiento. Después del semáforo, a la derecha.
Los vecinos de Torre Pacheco, entre los que corría como un río de pólvora la noticia de la detención del alcalde, seguían ayer con su vida normal, pero con un jugoso tema de conversación, eso sí. En el Ayuntamiento, sin embargo, todo funcionaba con normalidad. Igual que en la calle. La responsable de una pescadería sale al quicio de la puerta de su negocio, mira a uno y otro lado de la calle y espeta a una conocida: «Tú sabes si está en la cárcel?».
-En la cárcel tendrían que estar otros -responde la viandante-. Los que se han llevao las perras.
En uno de los bares cercanos a la Casa Consistorial, la conversación de los clientes gira en torno al tema estrella. Pepe, de pelo canoso y piel curtida, habla sin parar de Daniel García Madrid, y mete en el ajo al ex propietario de Polaris World. «No creo que este chaval haya metido la mano en ningún sitio. Es muy buena persona, lo que pasa es que se ha rodeado de una gente que no veas. Aquí el que manda es Facundo, que es el hombre de Torre Pacheco. Todo gira en torno a él. Todos los negocios tienen algo con él y la gente ni le chista».
Pedro, El Pescao, no se moja tanto como Pepe y sólo se refiere al alcalde, «que es de buena familia y no le hace falta el dinero». Para El Pescao, «Daniel no tiene un coche ostentoso, vive en un dúplex muy normalito en la misma zona que yo, con una hipoteca como el resto de los vecinos y siempre se le ha visto un hombre honrado y trabajador». Otro de los clientes del bar apunta: «A éste lo han engañado». «Es muy buena persona», replica El Pescao.
A su lado, dos trabajadores del Ayuntamiento, convenientemente uniformados con el mono de faena verde fosforito, apuran sendos quintos de cerveza mientras siguen la noticia de la detención de García Madrid por la tele. Cuando el portavoz del PSOE, José Ramón Jara, pide la dimisión del alcalde, uno de ellos espeta «porque tú lo digas». Un sentimiento general en todos los presentes, que confirman asintiendo con la cabeza el comentario del vecino.
Otros dos pachequeros comentan en la puerta del Ayuntamiento la noticia del día. «Pues a mí me parece que a los que tienen que investigar más es a los que tienen el dinero. Que se centren en el multimillonario». Para el pueblo, ya hay inocentes y culpables sólo por sus actos. Ahora sólo cabe escuchar lo que opina el juez.









