
Con la detención de Daniel García Madrid, el ladrillo se cobra la carrera política de uno de los cachorros del PP con el futuro más prometedor.
Con tan sólo 32 años, fue él quien acabó en las elecciones municipales del 2003 con un cuarto de siglo de hegemonía política de los independientes en Torre Pacheco, un municipio en el que al PP se le resistía la alcaldía. Cuatro años antes, los populares ya habían sido la lista más votada, pero los socialistas apoyaron a los independientes para que siguieran una legislatura más gobernando.
Procedente de Nuevas Generaciones, entre los años 1995 y 2003 Daniel García fue el portavoz del PP en la oposición, periodo que compatibilizó con el ejercicio de la abogacía. De esta etapa procede su relación con el constructor Facundo Armero, para el que trabajó como letrado en varias ocasiones y que también está imputado por el juez en el mismo escándalo urbanístico.
En mayo del 2003, el partido le da la oportunidad de ser el candidato a la alcaldía y consigue, al primer intento, una mayoría absoluta suficiente gracias al 51,7% de los votos obtenidos. Su gesta política le granjea el reconocimiento general en el PP, lo que, unido a su juventud, le sitúa dentro de la nueva generación popular destinada a tomar las riendas del partido en el futuro.
Impulsada por el boom inmobiliario y la pujanza agrícola, Torre Pacheco vive una época de bonanza sin precedentes, convirtiéndose en una de las poblaciones con mayor crecimiento de la Región de Murcia. Con esta coyuntura, Daniel García es reelegido alcalde en el 2007 con el 57,24% de los votos y 13 ediles. Su nombre ya había sonado en algunas quinielas como posible consejero del Gobierno regional, pero poco después de este nuevo éxito arrollador comenzaron sus problemas con la Justicia.
Fue en junio del pasado año cuando la Guardia Civil se presentó en el Ayuntamiento e intervino cientos de documentos y expedientes urbanísticos.
A pesar de ello, y con el alcalde ya imputado judicialmente, el PP volvió a arrasar en Torre Pacheco en las elecciones generales del pasado 9 de marzo al obtener el 69,97% de los votos. Este triunfo parece demostrar que al PP no le pasan factura los escándalos, aunque a Daniel García, con su detención, sí que se le ha evaporado su porvenir en la política.









