
MÉDICO Y PACIENTE. Pilar Andújar charla con el doctor Juan Luján en su consulta del USP San Carlos de Murcia. / MARTÍNEZ BUESO
ALGUNOS DATOS
El problema del sobrepeso en Murcia: Según el informe presentado hace quince días por el Ministerio y la Consejería de Sanidad, el 58% de los murcianos están por encima del peso normal.
El 19,4% de los murcianos padecen obesidad.
El 2% de los obesos de la Región superan los índices de masa corporal a partir de los cuales la obesidad se considera mórbida.
La Arrixaca, Morales Meseguer, Reina Sofía, Rosell, Fundación de Cieza y USP San Carlos realizan by-pass gástricos, la operación con la que se trata la obesidad mórbida.
El último informe realizado conjuntamente por el Ministerio y la Consejería de Sanidad, que fue presentado hace quince días, no deja lugar a dudas. La Región sigue liderando todos los índices de obesidad del país. Seis de cada diez murcianos pesan más de lo que deberían, y unas 280.000 personas -casi el 20% de la población- son obesas. Esto se traduce en un auténtico problema de salud pública que dispara la incidencia de patologías como la hipertensión y la diabetes, que afecta ya al 11% de los murcianos. El sistema de salud gasta al año millones de euros mientras todas las campañas de sensibilización y promoción de hábitos de vida saludable se estrellan contra la realidad de los datos. Cinco hospitales públicos de la Región cuentan ya con unidades específicas para luchar contra la obesidad -La Arrixaca, Reina Sofía, Morales Meseguer, Fundación de Cieza y Rosell- y a ellos se suma un centro concertado, el USP San Carlos. El año pasado, operaron a 370 personas con obesidad mórbida -es decir, con un índice de masa corporal superior a 40, cuando el índice normal se sitúa entre 18,5 y 25- y en estos momentos hay otras 180 personas a la espera de pasar por el quirófano. Es tal la presión asistencial que los tiempos de espera medios superan los cuatro meses, según admite el Servicio Murciano de Salud (SMS). Para tratar de asumir tanta demanda, el hospital Rafael Méndez tiene previsto abrir este año una nueva unidad, que se ha ido retrasando desde que en 2006 se anunció su inminente puesta en marcha.
La obesidad mórbida afecta a más de 6.000 personas en la Región, según se deduce de las estadísticas oficiales. Son enfermos muy complejos, que obligan a contar con una infraestructura amplia. «Primero se detecta el caso en el centro de salud y se remite al especialista. Luego el endocrino valora la situación del paciente, junto con el nutricionista, y si fracasa el tratamiento previo se envía al cirujano, siempre con un informe previo del psiquiatra», explica Tomás Fernández, subdirector general de Asistencia Especializada del SMS. En realidad, la cirugía es la única salida válida para estas personas en la mayoría de los casos. «La obesidad mórbida suele tener una basa genética; el paciente está predispuesto a una mayor absorción de los alimentos, y las dietas suelen fracasar», explica el doctor Juan Luján, jefe de las unidades de obesidad mórbida de La Arrixaca y el USP San Carlos. Pero más allá de las intervenciones quirúrgicas con las que se tratan estos casos, la mejor herramienta para reducir el impacto de la obesidad en el sistema de salud y en la sociedad murciana sigue siendo la prevención. El problema es que, de momento, no ha dado resultados.