
Hace sólo unos días, el pasado jueves, el presidente del Paso Azul, José Antonio Ruiz, mostraba su preocupación por el grave estado de deterioro que sufría el monumento y que podría llevar a que sus tejados se desplomasen en cualquier momento. Y así ha ocurrido y, de no remediarse, la situación podría aún ser peor, ya que los muros que ejercen de medianeras con la iglesia de San Francisco muestran grandes grietas por las que incluso cabe una mano.
La Verdad ha podido adentrarse por las salas del viejo hospital San Juan de Dios en compañía de dos mayordomos del Paso Azul y fotografiar los hundimientos más recientes. En algunos de los espacios ha sido imposible entrar por el grave riesgo que entrañaba. En algunas de las zonas del viejo hospital prácticamente no queda tejado. Las grandes vigas de madera que lo sustentaban están en el suelo y los escombros ocupan grandes espacios de las habitaciones que amenazan con venirse abajo por el peso que tienen que soportar.
Las lluvias de la última Semana Santa se cree, según José Antonio Ruiz, que han podido acrecentar los daños. «Está muy deteriorado ya de por sí, y el agua que cayó no ha mejorado la situación». Ruiz, asegura que «la única forma de evitar que se venga abajo todo el edificio es iniciar, a la mayor brevedad, un proceso de rehabilitación».
Los costes de los trabajos se aventuran muy costosos, ya que se trata de un edificio de grandes dimensiones, que no ha sido rehabilitado en toda su historia. «Ha sido adaptado de un uso a otro, pero rehabilitaciones a fondo no ha sufrido ninguna, por lo que prácticamente hay que partir de cero. Paredes, techos, suelos... están muy deteriorados, por lo que lo único que podría salvarse es las fachadas, aunque eso deberán determinarlo los técnicos».
El Paso Azul, según su presidente, tiene previsto solicitar de las distintas Administraciones ayuda para iniciar un plan de fases que permita la puesta en valor del monumento. «En unos días nos van a entregar la planimetría del edificio. Queremos que se reúna el Patronato de San Juan de Dios y que se realicen las particiones, ya que pertenecen a varias organizaciones».
A partir de ahí, se pondrá en marcha un proyecto de viabilidad que permitirá la restauración de todo el conjunto. «No sabemos cómo se hará. Quizás de forma conjunta, ya que sería lo más ágil, pero hay que comenzar de inmediato si no queremos que sea tarde», agregó Ruiz.
El agua se filtra hasta llegar incluso al camarín de la Purísima. «Parte de la madera está muy deteriorada. Eso es quizás lo más urgente. Se precisa el arreglo de ese tejado de inmediato».








