
En la práctica, se producirá una reducción proporcional en las retenciones a cuenta del IRPF que las empresas hacen en las nominas de sus empleados. Para el resto de los contribuyentes, como los autónomos, el Ministerio aún estudia la fórmula para hacerles llegar ese dinero a través de una tributación menor.
En el caso de los pensionistas, será la Seguridad Social la que practique el descuento correspondiente en la parte de esas prestaciones que retiene para Hacienda. De esta forma, para un asalariado normal, sus emolumentos crecerían este año en unos 57 euros mensuales (al tener que prorratear la rebaja en menos meses) y el que viene en cerca de 33 euros.
Con ello, según declaró el vicepresidente económico este miércoles a ElPaís.com, «mejorará la renta disponible de las familias, lo que será positivo para afrontar el pago de las hipotecas y los mayores precios». No obstante, y salvo cambio de última hora por parte del nuevo Ejecutivo, de esta rebaja fiscal de 400 euros no se beneficiarán aquellos ciudadanos que, por disponer de las rentas más bajas, no alcanzan el mínimo obligatorio para tener que tributar el IRPF.
Por ello, se estima que el número de afectados por la misma será de unos 15 millones de contribuyentes, entre ellos dos millones de autónomos.
En cualquier caso, el Gobierno tiene previsto implementar a corto plazo otra de sus promesas electorales, que es la ampliación gratuita del plazo para pagar hipotecas, destinada a las familias con «especiales dificultades», en cuya definición aún trabaja Economía, así como en ver qué clase de acuerdo se alcanza con las entidades financieras y los notarios para asumir los costes generados.
En cuanto al euríbor, recordó que está ligado a los tipos de interés que fije el Banco Central Europeo y señaló que «en las circunstancias actuales» confía en que no experimentará más subidas. En cuanto a la evolución económica, Solbes afirmó que «la situación de la economía española no es de crisis, sino de desaceleración», y admitió que el contexto internacional «es complicado» y todavía se desconoce el impacto de las «dificultades financieras» en la economía estadounidense y su repercusión en Europa. En todo caso, Solbes se mostró convencido de que el crecimiento español seguirá siendo superior al europeo. En este sentido, hizo hincapié en que España «está mejor preparada», gracias al superávit de las cuentas públicas y a la «solidez» del sistema financiero.
Mejora de productividad
Así, destacó también el impacto de las actuacionesdel BCE, de forma coordinada con otros bancos centrales. «El reto principal de la economía española es la mejora de la productividad, por lo tanto debemos mantener la política de esta legislatura», aseguró Solbes, quien enmarcó dentro de estas actuaciones el apoyo a la vivienda protegida y volvió a mencionar la deducción fiscal de 400 euros.





