El sistema, que se ensaya en la finca Tomás Ferro, además del ahorro, mejora la calidad del agua, según el director del proyecto, Victoriano Martínez Álvarez, profesor de Ingeniería Agroforestal.
Las 15.000 balsas de riego de la cuenca del Segura pierden hasta 60 millones de metros cúbicos de agua al año a consecuencia de la evaporación, según un estudio realizado por los investigadores.
Esta cantidad equivale a más del 25 por ciento del agua destinada a consumo urbano en la cuenca, según el director de la investigación. El grupo de investigación participa, con la empresa granadina Atarfil, en el desarrollo y evaluación de un sistema que emplea coberturas porosas especiales para el sombreo de embalses, denominado Atarsun.
Menos salinidad
Los ensayos se encaminan a contrastar esta reducción a escala real y a evaluar otros beneficios adicionales relacionados con la calidad del agua para riego: reducción de salinidad y las necesidades de filtrado en riego localizado.
El empleo de técnicas reductoras de la evaporación en balsas de riego es prácticamente inexistente, dado que se desconoce su eficiencia y viabilidad económica.
Los resultados, junto con ayudas regionales, pueden suponer el impulso definitivo para la generalización del uso de estas coberturas y una notable mejora en la eficiencia del manejo de los recursos hídricos agrícolas en la Región.








