
Los hechos que la motivaron se remontan a la suscripción del contrato para la construcción de un polideportivo por valor de 1,88 millones de euros. El texto de la querella especifica que el Consistorio no cumplió con el preceptivo procedimiento de anuncio de licitación ni de adjudicación de la obra. El pabellón fue inaugurado en diciembre del 2003.
La Fiscalía del TSJ recurrió el sobreseimiento de la querella, que el juzgado de Molina achacó a que los hechos no eran constitutivos de delito, sino a lo sumo de «meras irregularidades administrativas». Ahora, Fiscalía quiere que el Consistorio le remita el expediente para tomar una decisión.
Hurtado señaló ayer que se trata de «un caso de indefensión, porque no he recibido ninguna comunicación respecto a la querella» y se reafirmó en que el caso es apenas «una irregularidad administrativa». Fuentes del Ayuntamiento señalaron ayer que no habían recibido aún la petición del expediente por parte de la Fiscalía del TSJ.








