
LOS CONTENEDORES
Esta práctica habitual en las casas tiene graves consecuencias sobre el medio ambiente ya que produce malos olores, dificulta la depuración del agua, y es caldo de cultivo para microorganismos perjudiciales para la salud. Del reciclaje del aceite se obtienen jabones, lubricantes, abonos orgánicos y biocarburantes, ya que por cada litro de aceite vegetal reciclado se obtiene la misma cantidad de biodiesel.
El director general de Calidad Ambiental, Francisco Espejo, y el concejal de limpieza, Melchor Morales, presentaron ayer la campaña en el aula Selgas ante los medios de comunicación, alcaldes pedáneos, y representantes de colectivos comerciales y empresariales. «Ésta es una campaña pionera, no sólo en España, también en Europa y ha sido posible gracias al convenio celebrado entre la Consejería de Desarrollo Sostenible, la Federación de asociaciones de vecinos, consumidores y usuarios de la Región de Murcia (Favermur), y la asociación de empresas para la recogida, tratamiento y reciclaje de aceite y grasa (Aerta)».
La estimación de producción de aceite doméstico en la Región está en 4 litros por persona al año, lo que significa que cada familia murciana produce entre 18 y 24 litros de aceite de deshecho, o lo que es lo mismo, 450.000 litros en total cada año. «En toda la Región se han instalado 600 contenedores con una capacidad de recogida de 240 litros. Se han adherido a esta campaña los municipios, centros comerciales y entidades de diversa índole económica y social», añadía Espejo.
Demostración
El proceso a seguir no es nada complicado y sólo requiere un par de minutos y voluntad para llevarlo a cabo. El director general de Calidad Ambiental y el edil de Limpieza demostraron ayer en una especie de spot cómo hacerlo. Enfundados en delantales alusivos a la campaña, cogieron la sartén por el mango y depositaron el aceite en la botella utilizando el embudo.
Este gesto es el que se pretende que repitan todas las familias lorquinas en su vivienda. «Tenemos que saber que todos somos responsables del daño al medio ambiente; y tenemos que saber que con pequeños hábitos diarios que no suponen esfuerzo se puede contribuir a su conservación», concluía Francisco Espejo.








