
Extraordinariamente positivo es el dato aportado por los responsables de Arco sobre las ventas de las galerías españolas, que en esta 27 edición han acaparado un porcentaje mayor de ventas que las extranjeras. Quizá es por este motivo por el que los directores de la galería murciana T20 califican, sin ninguna duda, esta 27 feria de Arco como la mejor de sus ocho años de presencia en ella. «Para nosotros la feria ha sido la mejor de todas las ediciones en las que hemos estado presentes, tanto a nivel de ventas como de contactos e intercambios con galerías e instituciones», afirma Carolina Parra, que recuerda que han vendido obra de Miki Leal a la Fundación Coca-Cola, han apalabrado vender un vídeo de Kaoru Katayama para los fondos de Arte Contemporáneo del Estado francés, tres de sus obras han estado seleccionadas para el Premio Brugal de arte joven, la Fundación El Monte (de Cajasol) les ha adquirido obra de Nico Munuera y de Llorenç Ugas Dubreil, de quienes tiene previsto realizar sendas exposiciones individuales. Asimismo, la galería brasileña Marilia Razuk montará una exposición fotográfica de Raúl Belinchón.
Por su parte, la participación de la Región en Arco «sólo se puede calificar como un éxito absoluto», valora el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz. «De hecho, hay especialistas que consideran no sólo que el nuestro es el mejor stand institucional por su fórmula innovadora, sino que este año ha sido el año de Brasil y de la Región en ARCO», afirma Cruz. A lo que el comisario Fernando Castro Flórez añade que «la Comunidad Autónoma ha tocado todos los frentes y ha obtenido en Arco una repercusión y visibilidad insuperables. Éste ha sido un año apoteósico para Murcia» y destaca la excelente acogida que ha tenido el proyecto institucional, además de los numerosos coleccionistas y galeristas que se han interesado por la obra de los artistas murcianos representados en el stand.
El caso de la jovencísima feria Art Madrid es diferente, ya que tanto sus ventas como el número de asistentes han crecido un 10% llegando a los 22 millones de euros en ventas y superando los 25.000 visitantes, la mayoría de ellos concentrados en el fin de semana. «Tanto por las nuevas galerías como por la calidad de las piezas de las que ya estaban, Art Madrid está mejor cada año. En el aspecto económico, las grandes piezas han sido las que más fuertes han estado». Picasso, Miró, Barceló, Saura y Valdés han brillado con luz propia y han reportado a los galeristas pingües beneficios. «Cuanto más cara y más grande era la obra, mejor se ha vendido, las intermedias han tenido peor mercado», analiza José Fermín Serrano, de La Aurora, que ha vendido dos obras de Picasso, una de Ángel Haro, una de Miquel Barceló y cuatro meninas de Valdés realizadas en cristal azul, aunque reconoce que «el año pasado vendí más y que, en ventas, la cosa ha estado más floja, como está el mercado».
De la misma opinión es Antonio López, de Clave, cuyo stand atrajo la atención de críticos y medios, así como a los compradores, que han adquirido un buen número de las impactantes fotos de Andrzej Dragan, obra de Pérez Villalta, esculturas del joven Samuel Salcedo y una pieza de Manolo Valdés. «En total unas 30 obras», añadió Antonio López, cuyo stand exhibía una escultura hiperrealista de John de Andrea que atrajo las miradas de todos los visitantes. «Una señora nos ha llegado a preguntar si Cierra era una mujer disecada», comenta como anécdota.







