- Mire, yo venía para ver qué hacemos con mis michelines pues con tanta fiesta de la carne en Carnavales estoy aún más desenfrenado ¿Es ahora cuando me toca mortificarme?
-Siempre tiene que sentirse uno a gusto con su cuerpo y, por supuesto, disfrutar de todas las fiestas, del cuerpo y de la mesa en todas las épocas del año. Los alimentos nunca deben estar para torturarnos pensando en aquellos que no debemos comer sino todo lo contrario. Cocinarlos debe ser un disfrute y comérnoslos una doble gozada: compartiendo la mesa con otros y, claro, comiéndonoslos también nosotros.
- Me sorprende usted, ¿qué hacer entonces?
-Comer y comer, pero hay que saber qué cantidades hay que comer y sobre todo en qué momentos.
- Me parece que va usted a lo de siempre: comer poco y casi nunca. Ya veo que toca pasar hambre
-Todo lo contrario; lo importante es la educación, comer relajadamente, tranquilícese usted y siéntese incluso para comerse el bocadillo de jamón de la mañana o para pelar la naranja a media tarde. Disfrute de lo que tiene entre sus manos, viva plenamente el ritual de poner la mesa, y no digamos nada de degustar la comida del plato. Considere que son verdaderas obras de arte. En lo que respecta a restringir el número de comidas yo no he dicho nada de eso, se debe comer por lo menos cinco veces al día, eso sí reforzando unas comidas y digamos que llevando un poco más de cuidado con otras.
- ¿Cuál es el plato especial para mantenerse bien?
-Ahora le llamamos la dieta mediterránea, pero es ni más ni menos que los buenos guisos de nuestras abuelas, las de olla.
- Otro problema: el chatico de vino con el aperitivo .
-Veo que usted nada más quiere ver problemas donde hay felicidad. El vaso de vino y la cerveza en el aperitivo son fabulosos, el problema en este caso puede estar en qué cosas le acompañan.
- Por tanto, ¿no es un suplicio llevar una dieta?
-En absoluto, llevar una dieta, mejor dicho una buena organización en la alimentación puede ser un disfrute pues supone una motivación, una revisión y cambios en los hábitos alimenticios y ante todo disfrutar de todo.
- Perdone mi curiosidad: ¿quiénes miman más su peso: los hombres o las mujeres?
-Las mujeres. Los hombres muchas veces cuidan su cuerpo y disfrutan de la mesa por indicaciones de las mujeres.
- ¿Por qué hay ahora tantos niños obesos?
-Todo es cuestión de hábitos de alimentación, empezando por la casa pues muchos no saben qué son las acelgas. También habría que revisar y controlar mucho los menús en los colegios.








