
Santiago e Ismael, camioneros empleados por la empresa de Murcia Merlatrans, salieron el pasado lunes, a las siete de la tarde, en dirección a los Países Bajos. «Como vamos dos conductores», a las ocho y media de la mañana de ayer «llegamos al peaje de Montpellier», en el kilómetro 80 de la A-9.
«Vemos mucha gente y se acercan. Nos preguntan qué llevamos. Les he dicho que llevaba ensalada. Entonces los gendarmes, que había por lo menos 20 o 30, nos han dicho que abriéramos, que era una manifestación de agricultores. Se han puesto a tirarlo todo. Y ya, viendo que era mucho, han cogido extintores de la autopista y los han rociado para echar a perder todo el resto».
Según el relato telefónico del transportista, realizado cuando descansaba en el área de servicio de la Junquera, cuatro vehículos cisterna -dos de ellos procedentes de Jumilla, uno de Ciudad Real y otro de la ciudad francesa de Macôm- cargados de «vino español» sufrieron la misma suerte. «Han abierto los grifos de detrás y han derramado tres de vino tinto y una de blanco; entre 90.000 y 100.000 litros».
Santiago e Ismael permanecieron allí, indemnes, «hasta que se han ido. Han buscado más pero ya, se ve que se ha corrido la voz por la radio. Luego hemos ido con el jefe de los gendarmes a hacer la denuncia. Ahora, con la mercancía a tirarla a un vertedero».
Las autoridades españolas han pedido a las francesas que «intervengan para evitar nuevos actos vandálicos» y para «asegurar el libre tránsito de mercancías», tal y como indicaron a Efe fuentes del Ministerio de Agricultura.








