
Las pequeñas, también de origen turco, fueron entrevistadas por la cadena privada de televisión RTL y por medios turcos. Según la declaración de las niñas, que se expresaron en alemán, el hombre tiró los periódicos ardiendo entre los coches de los bebés que estaban arrinconados en la planta baja del edificio y junto a la escalera. «Todas las declaraciones sobre el origen del incendio son suposiciones, pero estamos investigando en todas las direcciones», señaló un portavoz de la Policía, sin descartar que se trate de un ataque racista.
Las declaraciones de las dos niñas y la certeza de que el edificio estaba habitado sólo por familias turcos despertó también la sospecha de que el ataque puede tener un origen racista, igual que como sucedió hace 15 años en la ciudad de Solingen, cuando tres jóvenes neonazis incendiaron una casa habitada por una familia turca. En aquella ocasión murieron cinco personas.
La Policía interrogó ayer a las dos menores, pero evitó hacer comentarios al respecto. Sin embargo, un portavoz reveló que el inmueble había sido objeto de un atentado en agosto del 2006, cuando desconocidos lanzaron al interior de un local comercial vacío, dos pequeños cócteles molotov. La posibilidad de un nuevo ataque criminal xenófobo en el país, alarmó a las autoridades alemanes y turcas. Las autoridades han ordenado la creación de una comisión germano-turca para investigar el incendio.







