
El Instituto de Crédito Oficial dio a conocer ayer que el indicador de confianza del consumidor descendió el pasado mes 1,4 puntos hasta situarse en 70,9 puntos, un mínimo histórico desde que empezó a realizarse esta consulta, en el cuarto trimestre de 2004.
Los encuestados han percibido sobre todo el empeoramiento de la situación actual en lo que se refiere al empleo y a la marcha de la economía española. Con relativo optimismo, el presidente del ICO, Aurelio Martínez, comentó en la presentación del indicador que el ritmo de descenso se está suavizando.
Mencionó además que los consumidores han mejorado sus expectativas sobre la situación de la economía española dentro de seis meses y estimó, de forma subjetiva, que podría registrarse una inflexión en la percepción de la economía de los hogares a partir de marzo. Pero los consultados no alimentan las mismas esperanzas sobre la evolución futura del empleo, que han empeorado.
Otros datos ponen de manifiesto que el sentimiento del consumidor no va desencaminado. El Índice General de Producción Industrial registró en diciembre un descenso del 2,4% respecto al mismo mes de 2007. Es el mayor retroceso que se produce desde junio de 2002, según informa el Instituto Nacional de Estadística.
Y, finalmente, el indicador PMI de la actividad de los servicios y las manufacturas descendió en España a 44,2 puntos, su nivel más bajo en los nueve años de existencia. La institución NTC Economics utiliza en su análisis los tintes más sombríos. Recuerda que la caída de la producción y actividad en España marcó el fin de 56 meses de expansión continuada. Y asegura que es, de los cuatro países principales -relación que incluye a Alemania, Francia e Italia- el que sufre un deterioro más intenso.





