Pero, en el mundo del fútbol, lo importante son las piezas con las que ejecutas una determinada estrategia. La clave fundamental del partido del domingo no fue sólo el planteamiento táctico sino los jugadores que lo llevaron a cabo. Fuera de casa, el equipo debe salir a morder al rival. Eso implica dejar en el banquillo a jugadores netamente ofensivos y tener en el campo a jugadores luchadores, peleones e incómodos para el rival. Es el caso de Iván Alonso, De Lucas, Jofre y, sobre todo, Richi. Ricardo Pérez de Zabalza es una pieza clave para lograr la permanencia. Somos pocos los que hemos pedido su titularidad desde que llegó al Real Murcia. Es un jugador que, aun pasando desapercibido para muchos aficionados, realiza una labor inconmensurable en el centro del campo. Incansable y persistente, su misión es la de anular la zona de creación rival. Y es que en las seis temporadas que lleva vistiendo la camiseta grana, el madrileño ha terminado siendo titular con todos los entrenadores que ha tenido. Algo tiene que tener Richi. Es más, este año, en las cinco victorias que llevan los murcianistas en su casillero, Richies de los pocos jugadores de la plantilla que ha jugado en todos los triunfos granas. Esto es, siempre que ha ganado el Real Murcia, ha estado Richi en el campo. Y, para rizar más el rizo, otro dato que habla por sí solo: el Real Murcia sólo ha conseguido un punto -incido, un punto de los 23 que tiene en su haber- cuando el equipo ha jugado sin Richi en el terreno de juego. Fue en la séptima jornada de Liga, ante el Betis.
¿Sorprendente? Para mí, no. Richi debe ser titular en el conjunto murcianista. Siempre.
Nacho López de Sa Medina es el responsable de canalgrana.com











