-Por supuesto que no podría vivir sin crear y sin escuchar música. Cuando finalizo una composición es como si hubiese dado a luz. De manera que cada obra se convierte en un hijo. Los valores que deseo transmitir a mis hijos son muchos: humildad, generosidad, educación Todo aquello que es imprescindible para que sean personas de gran corazón, tengan su propia identidad, valoren todo lo que la vida les ofrece día a día, y no se detengan ante los obstáculos porque el esfuerzo es la clave del éxito de la vida del ser humano.
-¿Qué tiene Roque Baños de Alatriste?
-Creo que la perilla (risas). En serio, creo que si hay algo en lo que me identifico con él es en no desfallecer ante las adversidades y en la lealtad, lo cual es para mí un valor importantísimo en cualquier persona.
-¿Qué es lo que más le gusta de este personaje?
-La lealtad, sin duda.
-¿Qué no soporta?
-No soporto la hipocresía, la falsedad, ni la mentira. Me gusta la gente auténtica que va de frente y tiene su propia personalidad.
-¿Cómo vive su Goya?
-Con mucho ajetreo y emoción; he recibido mucho afecto de muchísima gente. Pero ayer (el lunes) ya me puse a trabajar.
-¿Qué compone ahora?
Me encuentro inmerso en una coproducción mexicana-española, Violanchelo, del joven director Alfonso Pineda Ulloa.







