El consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, defendió que el sector primario, una «señal de identidad de la Región», tiene que jugar un «papel fundamental» en el sector energético en el siglo XXI. «La agricultura es la razón de ser del presente y el futuro de la Comunidad, pues es la que llena las neveras y las despensas de los murcianos», afirmó. Con respecto al proyecto agroenergético de IMIDA, el consejero lo calificó como una «alternativa de abandono de tierras marginales, en las que los cultivos tradicionales no se sostienen económicamente». Además, estos cultivos servirán para sostener el desarrollo y el patrimonio rural, así como para ofrecer un «valor añadido a los sectores de la agricultura regional». Cerdá expuso que los cultivos energéticos, enmarcados dentro del II Plan Ciencia y Tecnología Región de Murcia 2007-2010, «garantizarán la actividad agraria, incrementarán la productividad del suelo y producirán biomasa vegetal con fines energéticos».
Proceso de transformación
El coordinador del proyecto y jefe de departamento de Recursos Naturales y Desarrollo Rural, Enrique Correal, explicó que la investigación pretende producir energía a partir de especies que se adapten a las condiciones de secano y que, a través de un proceso de transformación, generen biomasa a partir de la que se obtendrán biocombustibles tanto sólidos como líquidos y gaseosos.








