
La propuesta, que ha suscitado las críticas tanto de la izquierda como de la derecha, ni siquiera es bien comprendida en las filas del PSOE. Algunas fuentes señalan que, a priori, parece una medida económica «poco rigurosa» e incluso de escasa eficacia si lo que pretende es incentivar el consumo. Otras ponen en duda su carácter progresista, defendido con ahínco por el Gobierno, y reprochan que no fije un tope de renta a partir del cual el declarante no pueda beneficiarse del descuento. «Además, corremos el riesgo de hacer ver que la economía está peor de lo que el Gobierno había querido reconocer», señala un dirigente socialista.
La dirección socialista admite que la medida anunciada por Zapatero no se debatió. Sólo unos pocos privilegiados sabían que el presidente del Gobierno se guardaba una medida para cerrar con un golpe de efecto el gran acto de precampaña y aún menos -entre ellos, Pedro Solbes y Jesús Caldera- sabían a ciencia cierta en qué consistiría. Pero en Ferraz aducen que sí se discutió sobre política fiscal y se acordó «utilizar el margen disponible para realizar rebajas impositivas ligadas a los objetivos de mejorar la equidad y la justicia del sistema fiscal y la competitividad de nuestras empresas». Lo que, a su juicio, serviría de marco suficiente a la promesa del presidente, que quedará recogida tal cual en el programa.
Equidad
Caldera defendió ayer que la medida cumple el principio de equidad porque al deducir 400 euros en la cuota de los declarantes se favorece más a quienes menos ganan. Como ejemplo, señaló que quienes perciben entre 11.000 y 12.000 euros anuales (22.000 en el caso del declarante único con familiar a cargo) quedarán «prácticamente exentos». Sin embargo, quienes ya están exentos de declarar no se beneficiarán de la rebaja, según el ministro, porque ya han recibido «otras muchas ayudas» durante esta legislatura.
Fernández de la Vega también justificó que quienes tienen rentas elevadas descuenten esta cantidad de su cuota. «Parece justo que todos los que han contribuido al ahorro participen proporcionalmente». Caldera y de la Vega insistieron en que serán los menos pudientes quienes más agradecerán la reducción, que se aplicaría a partir de junio.
Según el criterio de Caldera, además, los 400 euros servirán para que los españoles puedan afrontar «sin ningún problema» la subida de sus hipotecas.
El ministro de Trabajo indicó que la medida del PSOE es más «progresiva» que la propuesta de rebaja fiscal del PP que «será inferior a 400 euros para quienes ganen menos de 16.700 euros pero permitirá ahorrarse 180.000 euros de impuestos a su 'número dos' por Madrid, Manuel Pizarro».








