Además de la inscripción, los interesados podrán solicitar una serie de prestaciones adicionales y gratuitas durante un año, como el alojamiento de su página web, correo electrónico, herramientas de edición de contenidos multimedia, espacio blog y entornos de redes sociales. Eso sí, el programa está limitado a un dominio por usuario.
¿Pero son ellos los que más necesitan este incentivo? «No creo que incremente la participación. El universo de referencia de los jóvenes es muy dinámico, están socializados en la web 2.0 y no les extraña saltar desde fulanitoperez.myspace.com a fulanitoperez.blog.com», opina Fernando Garrido, sociólogo y subdirector del Observatorio para la Cibersociedad.
Otras preferencias
De hecho, según Garrido, hay estudios que revelan que parte del interés que tiene la Red para los jóvenes «reside en este juego de identidades, de espacios, de esferas, y en muy pocos casos se ha identificado el dominio como algo imprescindible».
Pese a considerarlo positivo, el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Miguel Pérez, tampoco las tiene todas consigo: «Si no hubiera alternativas sería interesante, pero hoy en día existen muchas redes sociales que permiten a los jóvenes estar en la Red».







