El Cuarteto Saravasti, formado por Gabriel Lauret, Diego y Pedro Sanz y Enrique Vidal, nos ha vuelto a obsequiar, como ya viene siendo tradición, con el estupendo regalo navideño de su Concierto Extraordinario. En esta ocasión abrió el evento con una partitura novedosa y, para muchos oyentes desconocida: la suite extraída de la música incidental compuesta por el guitarrista y compositor murciano Salvador Martínez, para una representación, realizada por Alquibla Teatro, de Las Bodas de Fígaro, de Beaumarchais. Uno se imagina cuánto le impondría al autor el encargo de poner música a un tema que ya había sido abordado por Mozart en una de sus más geniales creaciones, pero, afortunadamente, acertó a salir airoso de tan embarazoso empeño, pues renunciando a cualquier cita mozartiana, escribió una partitura grácil y ligera que, sin detrimento de su modernidad, expresa esa alegría dieciochesca, picarona y desenfadada, que preside la trama.
Continuó la sesión con el Cuarteto nº 1, en Re Mayor, op. 11 de Chaikovski, en el que, a través de una estructura formal inequívocamente occidental inserta el compositor su devoción a la tradición musical rusa, cuyo cima se alcanza en el lirismo del celebérrimo Andante cantábile del segundo movimiento.
En la segunda parte, y ya con el elenco duplicado por la intervención de los instrumentistas invitados, sonó ese delicioso tapiz goyesco que es la Música nocturna de la calles de Madrid de Boccherini, y, como remate, el magnífico Octeto en mi bemol mayor de Mendelssohn. Tanto los componentes del grupo Saravasti, como sus colaboradores ocasionales lucieron su espléndida preparación y el público logró, con sus aplausos entusiastas que tuvieran que ofrecer varios bises.