
El dirigente vecinal comenta que cuando lo preguntó le indicaron que las cartas se podían depositar en el mostrador, pero sólo en el horario de apertura al público. «Cuando Correos está cerrado el vecino que quiere enviar una carta tiene que deambular a la búsqueda de un buzón».
Pérez García abunda en las quejas que las asociaciones le hacen llegar por anomalías en el reparto de la correspondencia y añade que, desde su punto de vista, «el emplazamiento de la oficina principal no es el más adecuado por los problemas para aparcar con los que se encuentran los usuarios si van en coche. Hay que abrir más oficinas para descongestionar».








