
Equilibrio entre las distintas políticas empresariales: anglosajona, germánica, asiática e hispánica.
Basar la gestión de la empresa en la cohesión interna y los resultados económicos.
Cumplir los cinco requisitos del máximo liderazgo: causar admiración, trabajar en equipo, ser resolutivo y carismático y, además, ser decidido y humilde.
Crear el mejor modelo de negocio frente a los demás.
Además de captar a los clientes, retenerlos y vincularlos a la filosofía de la empresa.
No cometer los clásicos errores en la gestión empresarial: focalizar mínimamente la rentabilidad, no relacionar un valor alto a un buen precio, no aprovechar la cadena de valor, no saber qué activos hay que controlar, abusar del buen precio y la promoción o no tener claro el papel de la tecnología.
Mantener el respeto del mercado y la conexión con el cliente.
Atención al equipo humano de la empresa: no dejar atrás a los componentes de ese grupo, sino contar con ellos y darles la prioridad que se merecen.
Mantener la actitud necesaria para afrontar el cambio en el sector: Luis Huete mostró una fotografía de un surfista cabalgando sobre una ola gigante: «esa es la actitud que hay que mantener. Si estamos cansados, apáticos o estresados, el cambio nos hundirá».
-¿Cómo valora al sector de la construcción en Murcia?
-La burbuja inmobiliaria se empieza a desinflar, y los niveles de desarrollo urbanístico volverán a límites normales. Vienen años malos, un poco peores que hasta ahora.
-En su conferencia no ha mencionado al medio ambiente. Aquí hay una gran polémica en torno a la dicotomía entre desarrollo y sostenibilidad. ¿Qué opina?
-Es necesario hacer las ciudades más habitables. En veinte años, Murcia ha dado un cambio espectacular, y espero que la Región siga dando ejemplo de desarrollo sostenible.








