
El estudio internacional más importante y prestigioso en el área de la enseñanza ha certificado que el rendimiento educativo de los alumnos españoles de 15 años, próximos a concluir la escolaridad obligatoria en la mayoría de los países participantes, siguen estancados en las ramas de Ciencias y Matemáticas, al tiempo que han registrado un notable descenso en el área de la competencia lectora.
La evolución del sistema educativo en España no ha cosechado logros destacados respecto a los anteriores informes de 2003 y 2000, más bien al contrario, toda vez que en las tres temáticas analizadas -competencia científica, matemática y lectora- siguen ocupando puestos por debajo de la media de la OCDE, si bien el área de Lectura es el que ha experimentado un más brusco descenso. Curiosamente, nueve de las diez comunidades españolas que se han prestado en esta ocasión a la evaluación trianual de la OCDE, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Navarra y el País Vasco mejoran los resultados de la media española, y sólo Andalucía se sitúa por debajo de la media de España en las tres competencias. Siete se sitúan por encima del promedio de la OCDE en la materia de Ciencia: Castilla y León, La Rioja, Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia.
En esta ocasión, el Informe PISA ha analizado los resultados educativos de los 30 países de la OCDE más otros 27 países asociados. Los países participantes suponen un tercio de la población mundial y casi el 90% del PIB. La muestra comprendió de 4.500 a 20.000 alumnos de cada país. En España fueron evaluados 20.000 alumnos de 686 centros educativos.
Repetidores
El 40% de los alumnos españoles que participaron estaban matriculados en 2º o 3º de la ESO, es decir, habían repetido uno o dos años. Los que no han repetido curso se encuentran, con 15 años de edad, en 4º de la ESO. Estos últimos, el 60%, obtuvieron 528 puntos en Ciencias, netamente por encima del promedio de la OCDE y del total de la OCDE. Si han repetido un curso, el promedio desciende a 439 puntos y si han repetido dos a 386 puntos. El 7% del alumnado matriculado en los centros españoles ha nacido fuera de España y su puntuación es 55 puntos inferior a la de sus compañeros nativos.
Los resultados en Ciencias fueron el área estrella estudiado por PISA en esta ocasión, que recibió una atención más profunda, mientras que Matemáticas y Lectura fueron objeto de un mero sondeo. Cada tres años, el informe prima el análisis de una competencia concreta. Así, en 2003 se centró especialmente en Matemáticas, y en 2000 en Lectura. En 2006, la investigación sobre el área científica ha ocupado el 55% de las pruebas, el 30% la competencia matemática y el 15% el área de comprensión lectora. El resultado global en Ciencias ha sido en España de 488 puntos, por debajo del promedio de la OCDE (media de países, con 500 puntos), también por debajo del total de la OCDE (media de alumnos, con 491 puntos) y sólo por encima del total internacional (media de los 57 países analizados, con 461 puntos).
Finlandia
Respecto a PISA 2003, el resultado cosechado por España es prácticamente similar, con una diferencia de dos puntos por encima, y ocupa el puesto 31 entre los 47 países objeto de evaluación, cerca de Estados Unidos, por encima de Italia, Portugal y Grecia, y por debajo de Francia, Suecia, Reino Unido, Alemania y la mayoría de los países desarrollados. El liderazgo lo sigue ostentando Finlandia, con 563 puntos, y en la cola figura Kirguistán, con 322 puntos.
En el área de Matemáticas, España ocupa también el puesto 31, con 480 puntos por debajo del promedio de la OCDE (498) y del total de la OCDE (484), sólo superando el total internacional (454). En PISA 2003 la diferencia sobre la media de la OCDE fue de 15 puntos y ahora se ha reducido a cinco. En este caso, España supera a Estados Unidos, Portugal, Italia y Grecia, pero queda a la zaga de Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica o los Países Bajos. El país líder en competencia matemática es China Taipei, con 549 puntos, y el último de la fila es, de nuevo, Kirguistán, con 311 puntos. Pero es en la escala de comprensión lectora donde España ha recibido una severa bofetada del informe, si bien ha quedado amparada porque, en esta competencia, se ha registrado un descenso generalizado en casi todos los países.







