
Que las empresas, tanto las constructoras como las inmobiliarias o los bancos, acumulan enormes cantidades de terrenos no es nuevo. Lo que sí llama la atención es la existencia de personas anónimas que poseen inmensas extensiones de suelo urbano. Esto es, superficies en pleno casco urbano en las que se podría construir. Estos patrimonios suponen, por otra parte, un desembolso anual en impuestos más que notable.
Los mayores hacendados
El paradigma de los terratenientes se encuentra en Murcia, donde un discreto individuo tiene en su haber 469,1 hectáreas de suelo urbano o, lo que es lo mismo, más de cuatro millones y medio de metros cuadrados en tan sólo cinco parcelas a la espera de levantar en ellos casas, parques, dotaciones o lo que surja. Para que las magnitudes no se escapen conviene pensar que este murciano tiene 469 campos de fútbol para construir libremente. El mayor propietario de suelo de España es dueño también de otras 50 hectáreas de terreno rústico.
El segundo puesto en la clasificación lo ocupa un propietario que acumula en Madrid 150 hectáreas de suelo urbano no edificado. Cierra el trío un particular que atesora 128,6 hectáreas en Las Palmas de Gran Canaria. Destacan también en este listado otro individuo en Zaragoza (115 hectáreas) y un quinto que cuenta con 55,9 hectáreas en Málaga. Otras de las áreas urbanas en las que el fenómeno se repite son Barcelona, con 38,1 hectáreas en una sola mano, Sevilla (26,8) y Alicante (53,8).
La mayor concentración del suelo en manos de personas físicas se da en el noroeste peninsular, mientras que las personas jurídicas son los principales titulares de suelo no edificado en áreas urbanas costeras, donde destaca la Costa del Sol, ya que las empresas superan el 70% del suelo urbano y el 60% del rústico.
Las personas jurídicas son los mayores propietarios de suelo urbano libre en áreas como Málaga, Gran Canarias Sur, Tenerife Sur, Roquetas de Mar, Cartagena, Sagunto, Bahía de Algeciras o Sanlúcar de Barrameda.








