
Los hechos sucedieron sobre las 11 horas cuando una ola arrastró a los dos hijos de un matrimonio británico cuando el padre les estaba haciendo una foto en un mirador de la zona La Minerva. Inmediatamente, el padre se arrojó al mar para salvarlos y pudo rescatar a uno de sus hijos, de siete años, pero le fue imposible recuperar a su hijo menor, de 5 años, y ambos perecieron ahogados.
La madre fue quien dio el aviso. Salvamento Marítimo acudió con una embarcación procedente del puerto de Palamós, mientras que los Bomberos de la Generalitat activaron cuatro dotaciones terrestres y un helicóptero, que localizó los cuerpos flotando cerca de una boya.
Sobre las 12 horas pudieron rescatar a los cadáveres. Los otros dos miembros de la familia, la madre y el hijo de siete años, fueron trasladados al Centro de Atención Primaria (CAP) de Tossa de Mar, donde la mujer fue tratada de un ataque de ansiedad y el niño por síntomas de hipotermia.
Los Bomberos explicaron en un comunicado que el mal estado de la mar, con olas de más de tres metros, junto con las condiciones meteorológicas adversas, condicionaron las tareas de rescate.
Por otra parte, el temporal de lluvia y viento de días pasados ha sido especialmente duro en Utrera (Sevilla), donde se han visto afectadas más de mil viviendas y numerosas familias tendrán que dormir hoy fuera de sus casas. El alcalde de la localidad, Francisco Jiménez, solicitó la declaración de zona catastrófica, mientras que los agricultores cifran en 15 millones de euros los daños causados. Tras afectar a Sevilla, Córdoba y Jaén, la tormenta se ha desplazado ahora a la zona oriental de la comunidad andaluza, que permanece en 'alerta amarilla'.
Los vecinos de Utrera dedicaron el día de ayer a limpiar el agua y el barro que anegó sus casas y numerosas vías públicas, aunque hasta hoy no se recuperará la normalidad. La tromba sólo causó daños materiales, aunque dos mujeres, de 70 y 74 años, tuvieron que ser atendidas al sufrir ataques de ansiedad.
El alcalde utrerano explicó que se contabilizaron hasta 100 litros por metro cuadrado, y que en algunos puntos el agua alcanzó el metro de altura. Varios garajes y sótanos quedaron completamente llenos de agua. El regidor apuntó que las clases han sido suspendidas hasta el lunes y el Ayuntamiento había tenido que habilitar varios colegios para acoger a las familias que no podían volver a sus casas, a las que se ha facilitado comida y colchones.







