Pero en muchas ocasiones van más allá. Es el caso del detenido en Madrid, acusado de acosar y chantajear sexualmente a un mínimo de once chicas a lo largo del territorio nacional. R. M. M., de 20 años, contactó con una de las afectadas a través del Messenger y entablaron una amistad ficticia que le permitió al supuesto pederasta obtener fotografías comprometidas de la menor, con la que luego le chantajeó.
Además, y según fuentes de la Policía Nacional, el detenido llegó a convencer a sus víctimas de que era agente de modelos de una empresa de moda y publicidad. Con ese argumento, R. M. M. alababa la belleza de las jóvenes para pedirles más fotos.
Siempre según la versión de la Policía Nacional, en el caso de grooming detectado en Madrid también había por medio contraprestaciones por el envío de esas fotos, como ofrecimientos de dinero, ropa de marca o viajes, entre otros regalos.
Esos interesados presentes también se ofrecían a cambio de favores sexuales, que las chicas rechazaban tajantemente. Llegado a este punto, el detenido las amenazaba con colgar esas fotos si no accedían a sus pretensiones. Amenazas que, según ha podido comprobar la Policía Nacional, el acusado cumplía a rajatabla si no lograba su objetivo.








