
DE INTERÉS
El crecimiento del municipio hacia el Norte -donde el Plan General de Ordenación Urbana ha previsto la construcción de más de 20.000 viviendas- requiere de unas infraestructuras viarias, hidráulicas y de suministro energético que el Ayuntamiento ha planificado mediante un Plan Especial que se desarrollará en los próximos nueve años y que supondrá una inversión aproximada de 157 millones de euros.
Entre todas las infraestructuras a ejecutar, destacan las comunicaciones viarias. La Gerencia de Urbanismo encargó a la empresa ETRA la elaboración de un minucioso y exhaustivo estudio de tráfico. Partiendo de las conclusiones de dicho estudio, el Plan Especial efectúa los siguientes planteamientos y propuestas de ejecución:
Avenidas existentes
En la actualidad existen en la zona las avenidas Juan Carlos I y Juan de Borbón, dotadas de tres carriles por sentido y mediana central; las autovías A-7 Alicante Andalucía y la A-30 (Madrid-Cartagena), ambas con dos carriles por sentido y la Ronda Oeste, tramo de la autovía anterior, con tres carriles por sentido.
En un futuro inmediato, Murcia contará además con la Costera Norte -tres carriles por sentido-, la variante Noroeste de Murcia (Arco Norte de la autovía A 7 y Arco Noroeste de la A 30) y la Avenida de Levante. Teniendo en cuenta esta infraestructura viaria, el plan elaborado por Urbanismo prevé dos escenarios de actuación, en función de la progresiva ejecución de las infraestructuras generales pendientes (cesión de la autovía A-7 por parte del Ministerio de Fomento y el estado de ejecución de la Avenida de Levante y la Costera Norte).
En el primero de ellos, cuya ejecución se iniciaría de modo inmediato, sin haber sido cedida la A-7, y sin haberse comenzado a ejecutar la Avenida de Levante pero sí el tramo de la Costera Norte entre Cabezo de Torres y Juan Carlos I, e implantado el tranvía, la propuesta sería:
Un anillo de circunvalación al norte de la actual Autovía A-7, que completaría el viario existente en la zona, permitiendo así una rápida movilidad rápida en los tráficos locales del entorno.
Conectar con el mayor número de viario posible transversalmente el anillo anterior Norte-Sur, dotando de la máxima permeabilidad los márgenes Norte-Sur de la autovía A-7.
Dotar de accesibilidad a la actual autovía A-7 y la A-30, una vez cedido el tramo correspondiente por Fomento, con la ejecución de 3 nuevos enlaces.
Esta estructura viaria primaria, prevista por el Plan Especial, está conformada por los siguientes viales: La futura carretera de Altorreal, con 3 carriles por sentido; un vial de circunvalación que discurre por el Norte y el Este de la zona de actuación, evitando que todo el tráfico gravite hacia la A-7 y un vial paralelo a la A-7, que cumple la función de vía de servicio de la A-7, y que está previsto que disponga de 2 carriles por sentido. Existe un tramo hoy ya construido, que constituye el acceso a nueva Condomina desde el enlace de Cabezo de Torres. También se contemplan cinco viales transversales.
Cesión de la A-7
El segundo escenario previsto, a más largo plazo, -el Ministerio ya habría ejecutado el Arco Norte y cedido al Ayuntamiento el tramo de la A-7 a su paso por la ciudad con un mínimo de 3 carriles por sentido- se prevén tres enlaces (en altura, como los de la M-40 de Madrid): uno sobre la autovía A-7, junto al enlace actual de Cabezo de Torres; otro sobre la autovía A-7 equidistante entre el nudo de la A-30 y el de Cabezo de Torres y un tercer enlace sobre la A-30 en el cruce con la carretera de Altorreal para recoger el tráfico Norte.









