
-¿Por qué nace UPyD?
-Surge como respuesta al descontento con el clima político actual, de división territorial e ideológica. Tensión que no se corresponde con el clima de la calle. Hay mucho electorado huérfano que no se identifica ni con el conservadurismo del PP ni con la obsesión de la izquierda por las cuestiones identitarias y su descuido de las cuestiones sociales. Y nada más nacer el partido ya ha demostrado que había mucha gente con ganas de participar en política: estamos desbordados por las demandas de afiliación.
-¿Y usted personalmente, qué trayectoria le lleva a participar en UPyD?
-Estoy de coordinador porque pertenezco a Basta Ya y tengo relación personal con los promotores, que han buscado a gente políticamente de confianza en cada lugar para intentar organizar el partido. Y políticamente me identifico con unos valores de laicidad y progresismo que me alejan del PP y creo reaccionario el giro filo-nacionalista de PSOE e IU.
-¿Si coinciden en algunas cosas con el PSOE y en otras con el PP, son ustedes de centro?
-No, porque no somos una media aritmética. En algunas cosas, como el laicismo, el PSOE nos parece muy tibio pese a que irrite a la jerarquía católica. En política social apostamos claramente por el modelo europeo de estado del bienestar frente al neoliberalismo. Y nos distinguimos de los dos en nuestra propuesta de mejora de la democracia: reforma de la ley electoral, reforzamiento de la independencia judicial... Reformas que alguien tiene que poner sobre la mesa, porque a los dos grandes partidos les interesa que continúe el excesivo poder de las burocracias partidistas.
-Si hipotéticamente fueran llave de Gobierno, ¿a quién se la entregarían?
-Eso no se lo puedo decir yo. Pero a quien esté dispuesto a asumir las reformas que planteamos.
-¿Qué otras condiciones pondrían?
-Cambios en las políticas llevadas a cabo. Para poder pactar con el PSOE tendrían que rectificar su política territorial y anti-terrorista. Y el PP su política educativa y su rechazo al matrimonio homosexual.
-UPyD propone un federalismo simétrico pero en Cataluña mantendrán una relación prácticamente de partido libremente asociado con Ciudadanos.
-Para empezar, la relación se está estudiando. Puede que no haya ninguna, aunque no tendría sentido que nos presentásemos dos partidos con un mismo discurso. Pero tampoco es lógico que si apostamos por un modelo de partido nacional en algunas circunscripciones tengamos un PSC o un UPN.
-Ciudadanos nace en un ambiente dominado por el nacionalismo, Basta Ya también, pero en Murcia, ¿qué espacio tiene UPyD?
-En Murcia tiene mucho espacio porque no somos un partido antinacionalista, no somos anti-nada. Proponemos un Estado unitario en el que se replantee el dogma de que todo es mejor descentralizado y cese el victimismo de todos los Gobiernos regionales, incluidos los que gobiernan PP y PSOE. Pero proponemos otras muchas cosas para los problemas nacionales.
-¿Qué opina del debate sobre los símbolos?
-Soy partidario de que la bandera nacional ondee en todas las instituciones porque es garantía de que se cumple la ley. Pero no de ir por la vida envuelto en ella.
-¿La idea de España pertenece a la derecha?
-Esa es una de las anomalías culturales de este país. Nosotros pretendemos romper con esos tabúes, que pudieron tener su explicación histórica, pero que ya son absurdos.
-¿Un partido impulsado por filósofos puede calar en la gente?
-Si lo dice por Fernando Savater, él ha demostrado tener una gran capacidad de comunicación. Su libro Ética para Amador es de los más leídos en Secundaria.
-¿Cuál es su objetivo electoral?
-El primer objetivo es concurrir a las elecciones y en todas las circunscripciones, algo complicado para un partido que acaba de nacer, pero que ya estamos seguros de conseguir. Después, el objetivo será tener representación suficiente para romper con la dinámica de o gobiernos con mayoría absoluta o en minoría apoyados en los nacionalistas.
-¿Si fracasan, desaparecerá el partido?
-Depende del fracaso. Pero en principio vamos a continuar. Si no conseguimos estar en el Congreso no será un fracaso porque las elecciones nos han pillado construyendo el partido.









