
UNA MAÑANA PASADA POR AGUA
El ensanche, la Media Sala y la urbanización Nueva Cartagena fueron las zonas más afectadas por la caída de hasta 23 litros en menos de media hora. Avenidas como la de Reina Victoria y Jorge Juan quedaron anegadas ya que las hojas caídas de los árboles taponaron los imbornales del alcantarillado. Pero la situación de mayor peligro se vivió en Nueva Cartagena, donde la rambla que divide en dos el barrio volvió a convertirse en un pantano de fuertes corrientes por la dificultad para desaguar en el cauce de la de Benipila, más ancho.
Fue en la propia avenida Nueva Cartagena, totalmente anegada, donde la Policía Local tuvo que rescatar a los seis ocupantes de dos turismos que no respetaron la prohibición de paso. De un primer vehículo, los policías ayudaron a salir a sus dos ocupantes cuando el agua estaba a punto de entrar por la ventanilla. Más complejo fue el rescate de la conductora y tres niños que iban en un Mercedes que también se adentró en la avenida cuando llovía más fuerte. Dos policías y un conductor de la grúa municipal sacaron uno a uno a los niños, de trece, siete y cuatro años. Después ayudaron a salir a la mujer que los llevaba al colegio. Unos segundos más tarde, la riada arrastró el coche cauce abajo hasta empotrarlo en una compuerta de la de Benipila.
El agua de la rambla de Canteras también se llevó parte de la carretera que une ese barrio con el centro de la ciudad, a la altura de la urbanización La Vaguada. Técnicos de la Confederación Hidrográfica del Segura inspeccionaron por la tarde el cauce para buscar soluciones a un problema que se repite con frecuencia.
Interceptores para mayo
El concejal de Vía Pública, Enrique Pérez Abellán, aseguró que las inundaciones se repetirán mientras no acaben las obras de los interceptores de aguas pluviales de las zonas norte y oeste. Ambas infraestructuras entrarán en servicio en mayo de 2008, según las previsiones de la empresa pública Acuamed, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente.
Las inundaciones en los barrios del norte y el oeste de Cartagena tienen su origen en la insuficiente capacidad de la red de saneamiento para recoger el agua cuando llueve intensamente. Aun así, en la zona de Ciudad Jardín siguen los problemas pese a las dos obras de ampliación del alcantarillado acometidas en la última década.
Sólo los alumnos de los colegios San Antonio Abad y Beethoven, así como del instituto Mediterráneo, celebraron que la mañana fuera muy lluviosa, porque no hubo clase.








