La noticia del traslado del Ciudad de Murcia, equipo de Segunda División, a Granada, tras comprar el empresario granadino Carlos Marsá las acciones de la entidad a Enrique Pina, ha sentado mal en el seno del club rojillo.
Ha sido un colaborador de Pina, el promotor inmobiliario Antonio Martínez, quien más indignación ha mostrado en declaraciones a Efe.
Integrantes de la plantilla y empleados del Ciudad no quisieron opinar en profundidad de esta noticia -se prevé que esta tarde el club emita un comunicado oficial-, pero sí lo hizo Antonio Martínez, máximo responsable de la empresa inmobiliaria Trampolín Hills, que el pasado verano firmó con el Ciudad un contrato de patrocinio por un valor de un millón de euros y tres años de duración.
"Me he enterado de esta noticia a través de la prensa cuando en septiembre Quique Pina me llamaba de forma constante para cerrar el acuerdo. Nos ha engañado como a ratas y se ha reído de nosotros", comentó Martínez, quien reclama a Pina el dinero que ya le ha entregado -en torno a unos 400.000 euros-.
"Ese dinero no lo quiero para mí, pero sí que revierta en el fútbol base de la ciudad de Murcia y tendría que ir a parar al Real Murcia, que sí continúa aquí", declaró.
La plantilla del Ciudad supo oficialmente del traslado del Ciudad a través de su capitán, Miguel Falcón, quien recibió esta mañana una llamada telefónica de Pina para comunicarle el desenlace de esta historia.
Por su parte, el entrenador del equipo, José Luis Oltra, quien no quiso hablar demasiado de la operación y su repercusión, sí dijo que "al menos trataremos de despedirnos de la afición de la mejor manera posible y darle una alegría en el próximo encuentro, el último de la temporada en La Condomina".
El técnico valenciano dejó entrever que no se marchará con Pina a Cádiz, donde el empresario murciano pretende aterrizar con el dinero, en torno a 18 millones de euros, que ha percibido por la venta del Ciudad.
Con este ambiente tan enrarecido, el conjunto rojillo se enfrentará el sábado, a las 18 horas, a la Unión Deportiva Las Palmas.
Este encuentro, que será el último de la historia del Ciudad ante su afición, carece de mucho interés dada la situación a la que se ha llegado, según Pina, por la falta de apoyo por parte del ayuntamiento de Murcia, que rechazó la firma de un convenio urbanístico que incluía la remodelación del barrio Santa María de Gracia que propuso la entidad. A esto, el alcalde, Miguel Ángel Cámara, ha venido manifestando que si el Ciudad se marcha es porque su propietario quiere y no porque haya motivos para ello.
El desenlace de este asunto seguro que tendrá su reflejo el sábado en las gradas de La Condomina y se espera que los aficionados, después de haber cargado contra el Ayuntamiento, lo hagan ahora contra Pina por no haber favorecido la compra de sus acciones por parte de algún otro empresario de Murcia. De hecho el foro de la página web del club se ha llenado de insultos e improperios con el dueño de la entidad como protagonista.