El responsable del área de agua de Greenpeace, Julio Barea, afirmó hoy en Murcia que la cuenca del Segura es el "paradigma" de la mala gestión y negó que sea deficitaria en la presentación del informe "El negocio del agua en la cuenca del Segura", elaborado después de un año de trabajos.
Barea aseguró que la cuenca "no es deficitaria", según datos propios, de la confederación hidrográfica del Segura (CHS), la Comunidad y de la entidad murciana de Saneamiento y Depuración.
"Si la CHS y las administraciones autonómicas siguen sin hacer cumplir la ley, la cuenca del Segura no sólo seguirá mal gestionada, sino que se agudizarán los problemas de disponibilidad de agua", dijo Barea, quien añadió que "no se puede seguir atendiendo a una demanda insostenible a costa del expolio del patrimonio natural".
Una vez cubierta su demanda, cuantificó, el Segura podría disponer de 308 hectómetros cúbicos de agua al año para dotar a los ríos de los caudales de los que se ven actualmente privados y para recuperar los acuíferos sobreexplotados.
Destacó que el Segura es el río europeo con más presas, con un embalse cada 21 kilómetros, lo que, "además de ineficaz, es destructivo" para los ecosistemas fluviales, porque acaba por eliminar la capacidad de los ríos de aportar agua y de regenerarse".
Los Gobiernos, añadió, ven la solución en más infraestructuras, "prohibidas" por la directiva marco del Agua de la Unión Europea.
Los principales problemas de la cuenca son la proliferación de regadíos ilegales y el sector turístico, con campos de golf, hoteles y urbanizaciones y la elevada cifra de robos de agua del río y de acuíferos, que provocó la desaparición de fuentes y manantiales.
Denunció que los pozos ilegales extraen del subsuelo un 80 por ciento más de agua de que la que se recarga de forma natural, lo que provoca la salinización de los acuíferos, que calificó como "principal problema" de contaminación de toda la cuenca.
Agregó que la Administración "permite ese robo de agua y lo que denominó canje de caudales", y denunció un entramado ilegal de tuberías en Murcia con agua para regadíos, golf y urbanizaciones.
El informe cita la "intensa" especulación urbanística, incluso en zonas protegidas de la costa y de la sierra, entre ellas la de Albacete, y las "habituales" recalificaciones de regadíos, "muchos de ellos ilegales", para crear urbanizaciones con campos de golf.
Greenpeace ha contabilizado 23 campos de golf en Murcia y Alicante, que consumen 16 hectómetros cúbicos de agua al año, lo que equivale al consumo anual de más de 250.000 personas.
Desmintió que esos campos se rieguen con agua reutilizada, porque la mayoría de las casas que los rodean están deshabitadas, y dijo que en algunos casos se riega con agua del trasvase Tajo-Segura.
En su opinión, el crecimiento de estas urbanizaciones provoca un aumento de la demanda de agua y un incremento de vertidos de aguas residuales a cauces, mientras que las actuales depuradoras no están diseñadas para estos aumentos poblacionales.
Recordó que la Administración reconoce la existencia de más de 65.500 hectáreas de regadíos ilegales en la cuenca, que emplean 632 hm3 al año, lo que consumen 10,5 millones de personas. EFE
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