El presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, llamó hoy, en su tradicional mensaje de felicitación de la Navidad, a la "suma de esfuerzos" y a la responsabilidad de los gobernantes de "tomar el pulso a la calle, escuchar al pueblo y conocer su sentir" para conseguir que la "Murcia del mañana sea la que sus ciudadanos quieran".
Para el presidente, la navidad es una fiesta cristiana pero "tiene un mensaje que trasciende las barreras ideológicas y confesionales, y alcanza una dimensión universal: la de la paz y el amor", por lo que deseó a todos los residentes en la Región que estos días festivos se "vean presididos por la paz y el amor".
Valcárcel, al hablar sobre la importancia de "aunar voluntades y caminar juntos por la senda que conduce a un horizonte de prosperidad", aludió al grado de participación social obtenido para debatir sobre la reforma del Estatuto de Autonomía y el Plan Estratégico 2007-2013, que consideró como "documentos esenciales para el devenir de la comunidad autónoma”.
Según el jefe del Ejecutivo autónomo, "comprobamos que nuestra región avanza, se desarrolla, crea instrumentos que han de servir para obtener el óptimo aprovechamiento de sus potencialidades y capacidades" y, en su opinión, "lo hace, no sin esfuerzo" porque "triunfa la firme voluntad de una inmensa mayoría que apuesta por el progreso y el bienestar de los ciudadanos".
Ramón Luis Valcárcel dijo además que "estamos necesitados de paz, no solo en los países asolados por interminables conflictos; también en nuestras relaciones sociales, económicas, políticas, familiares. Porque sin paz no podemos construir. Sin concordia no podemos avanzar y sin diálogo no hay forma de entendernos y prosperar".
Junto a la paz, el presidente aseguró que las fiestas navideñas son días también para el "amor con mayúsculas, entendido como solidaridad con los más desfavorecidos de la sociedad, como actitud de servicio, como disposición a corregir las injusticias", y apuntó que "sin ese amor no hay verdadero progreso, sin esa solidaridad no hay auténtico bienestar y sin esa actitud de servicio no hay justicia social".
"Ojalá estos días sean de gozo para todos. Ojalá estas fiestas entrañables y familiares se vean presididas por el mensaje de paz y amor de la Navidad y que esos mismos sentimientos impregnen nuestra forma de obrar a lo largo del año venidero", concluyó el presidente en su mensaje navideño.