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Siete miembros del Comité Científico del Mar Menor se desmarcan de los dragados

Los investigadores Francisca Giménez Casalduero, Miguel Ángel Esteve, Julia Martínez (de espaldas), Gonzalo González y Juan Manuel Ruiz, durante la reunión del martes. /Nacho García / AGM
Los investigadores Francisca Giménez Casalduero, Miguel Ángel Esteve, Julia Martínez (de espaldas), Gonzalo González y Juan Manuel Ruiz, durante la reunión del martes. / Nacho García / AGM

Los investigadores críticos, de las universidades de Murcia y Alicante y el Cebas-CSIC, niegan que el órgano asesor haya dado el visto bueno a tocar las golas

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Que el Comité Científico del Mar Menor no es un bloque compacto es ahora más evidente tras la decisión de la Comunidad Autónoma de acometer dragados en las golas de las Encañizadas y Marchamalo para aumentar el intercambio de agua con el Mediterráneo. El anuncio público de estas actuaciones el martes por la tarde, mientras los investigadores aún seguían reunidos en el Auditorio Regional discutiendo sobre la necesidad o no de llevarlas a cabo, ha crispado a parte de sus miembros, como publicó ayer 'La Verdad'. Siete ellos, profesores y especialistas de las universidades de Murcia, Alicante y el Cebas-CSIC, han firmado un comunicado en el que se desmarcan de las intervenciones en los canales que comunican la laguna con el mar mayor y aseguran que el órgano asesor ni ha propuesto tal medida ni la respalda.

Los investigadores críticos con la iniciativa de la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, que había pedido al Comité Científico que se pronunciase sobre los efectos de un posible dragado, son Miguel Ángel Esteve Selma, Rosa Gómez Cerezo, Julia Martínez Fernández, Mar Torralva Forero, Francisco Robledano Aymerich -los cinco de la Universidad de Murcia-, Francisca Giménez Casalduero -Universidad de Alicante- y Gonzalo González Barberá -Cebas-CSIC-.

Consecuencias sin evaluar

Como resultado de esta petición, se creó un grupo de trabajo de hidrodinámica para estudiar los intercambios de agua entre el Mar Menor y el Mediterráneo. Una de sus conclusiones -que se detecta colmatamiento en varios puntos de dos golas y por tanto «sería adecuado» aumentar el paso de agua- ha servido al Gobierno regional para anunciar que aumentará el calado de los canales de las Encañizadas y Marchamalo, en un intento de mejorar la calidad del agua, afectada por un proceso de eutrofización causado por décadas de vertidos agrícolas, mineros y urbanos, además de otras agresiones.

Pero estos siete miembros critican que la Comunidad tome la iniciativa de tocar las golas -especialmente la de las Encañizadas, un ecosistema vulnerable- sin sopesar todas sus posibles repercusiones.

«El Comité Científico del Mar Menor no ha evaluado las consecuencias de potenciales dragados y no ha tomado decisión alguna al respecto. Para evaluar las consecuencias de potenciales dragados es necesario tener en cuenta sus impactos sobre la ecología lagunar, las comunidades biológicas, las especies protegidas y los hábitats existentes en la laguna, en Marchamalo y en las Encañizadas, aspectos todos ellos que, como es lógico, no forman parte de los objetivos del grupo de trabajo de hidrodinámica y, por tanto, no aparecen en su informe», aseguran.

Los investigadores recuerdan, además, que en la anterior reunión del órgano consultivo, el 20 de octubre, se acordó que cualquier decisión del Comité Científico se tomaría en pleno y después de sopesar todas las consecuencias. «El propio director general del Mar Menor aseguró que los resultados de este grupo de trabajo no llevarían a ninguna decisión que no fuese previamente consensuada con el Comité al completo», insisten.

Estos investigadores recuerdan también que en las Encañizadas sobrevive una pequeña población de nacra -'Pinna nobilis'- que se ha salvado tanto de la eutrofización del Mar Menor como de la epidemia fulminante que ha obligado a declararla en peligro crítico de extinción, «lo que justifica que las autoridades internacionales correspondientes estén muy atentas a cualquier actuación que se realice en esa zona».

La Consejería insistió ayer en que el dragado consistirá únicamente en «actuaciones de mantenimiento, restauración ambiental» y «seguimiento de batimetrías» basadas en las conclusiones del grupo de trabajo de hidrodinámica.

La plataforma ciudadana pide que se actúe «en origen»

La plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor también critica el dragado de las golas anunciado por la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente «porque no nos consta que se haya hecho ningún estudio de la repercusión ecológica por esa disminución de salinidad y cambios de temperatura. Tampoco nos consta que se hayan llevado a cabo estudios medioambientales sobre los efectos que produciría la llegada de aguas cargadas de nutrientes y de distinta salinidad a las praderas de posidonia en el Mediterráneo», advierte. «Esta plataforma no entiende el empeño del Gobierno regional en abrir golas en vez de solucionar el problema en origen; es decir, evitar la entrada de nutrientes en el Mar Menor, entre ellos los procedentes de la agricultura intensiva e industrial, una de las mayores causantes del desastre medioambiental de la laguna».

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