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Un respiro para Cuatro Calas

Camino de acceso a la playa de La Higuerica, delimitado por traviesas de madera./MARIO NAVARRO
Camino de acceso a la playa de La Higuerica, delimitado por traviesas de madera. / MARIO NAVARRO

Medio Ambiente restaura los hábitats dañados en este Paisaje Protegido de Águilas y delimita caminos y zonas de aparcamiento para evitar que los vehículos sigan invadiendo las zonas con vegetación

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Miles de personas disfrutan cada verano en Águilas de las playas de Cuatro Calas sin ser conscientes de que pinchan la sombrilla o extienden la toalla en un espacio protegido. Un tramo costero muy singular, a unos cinco kilómetros del casco urbano y en la frontera con la provincia de Almería, con abundante vegetación protegida, un cono volcánico y un yacimiento de fósiles marinos, entre otros atractivos que pasan desapercibidos para la gran mayoría de los visitantes. Un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) que forma parte de la Red Natura 2000 pero que sufre los efectos colaterales de su gran belleza paisajística: la degradación provocada por los vehículos que colapsan sus zonas de aparcamiento y caminos durante la temporada turística.

Aliviar esta presión es el objetivo de las mejoras que acaba de realizar la Comunidad Autónoma, consistentes en la instalación de traviesas de madera ecológica y rocas de grandes dimensiones para delimitar el estacionamiento, encauzar el tráfico e impedir que coches y motos sigan pisoteando flora de interés como taray, cambrón, cornical, salicornia, almarjo, junco y siempreviva. Un espacio que alberga valiosos hábitats de saladar donde habitan aves como la terrera marismeña, el alcaraván, el halcón peregrino, la carraca y la collalba negra. Junto a la tortuga mora, que en estos primeros días de marzo comienza a desperezarse.

La Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente ha recuperado así zonas degradadas de este espacio natural de 173 hectáreas catalogado como Paisaje Protegido y del que forman parte las playas de Calarreona, La Higuerica, La Carolina y Los Cocedores: las Cuatro Calas que pueden ser contempladas de un solo vistazo desde la cima del volcán de Punta Parda.

Traviesas de madera y rocas

La ordenación del uso público de los accesos a las playas se ha centrado en la correcta delimitación de áreas de aparcamiento y viales, para evitar el tránsito inadecuado de vehículos a motor sobre áreas ocupadas por vegetación protegida, informa Medio Ambiente. Para ello, se han instalado casi 300 metros lineales, a modo de barrera, de traviesas de madera en Calarreona y La Higuerica y rocas de grandes dimensiones en La Carolina.

La actuación supone la mejora de la permeabilidad del suelo, a través de su descompactación, para facilitar así la restauración natural de más de 5.000 metros cuadrados de hábitats dunares y de saladar en las zonas degradadas por el paso de vehículos, lo que favorecerá la colonización natural por las especies vegetales autóctonas.

Esta acción de la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente de la Dirección General de Medio Natural ha supuesto la inversión de más de 34.000 euros, cofinanciados con fondos europeos Feder. “La delimitación de viales y zonas de aparcamiento ofrecerá mayor calidad al gran número de turistas que visitan este Paisaje Protegido gracias a la protección de sus atractivas formas geológicas, a la mejora del paisaje natural y al incremento en la seguridad vial”, explica la directora general del Medio Natural, Consuelo Rosauro, que ha visitado este jueves Cuatro Calas.

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