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Atún rojo: el temporal se llevó seis años de investigación

Un técnico de Ricardo Fuentes e Hijos revisa las jaulas instaladas en El Gorguel (Cartagena)./RICARDO FUENTES
Un técnico de Ricardo Fuentes e Hijos revisa las jaulas instaladas en El Gorguel (Cartagena). / RICARDO FUENTES

Un golpe de mar destroza la jaula en la que el Instituto Español de Oceanografía estaba intentando cerrar el ciclo biológico de esta especie. Sucedió en diciembre de 2016 pero se ha sabido ahora

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Después de seis años de ensayos e investigaciones, un golpe de mar reventó el hito científico. Sucedió en diciembre de 2016, pero se ha sabido ahora: el temporal destrozó la jaula donde el Instituto Español de Oceanografía, en colaboración con la empresa Fortuna Mare, estaba a punto de cerrar el ciclo biológico del atún rojo. Un logro mundial que tiene como objetivo la explotación sostenible de una especie sujeta a exigentes cuotas de pesca por su escasez y la gran demanda comercial. Así que es necesario comenzar casi desde cero, como anunció hace unos días Fernando de la Gándara, director del Centro Oceanográfico de Murcia, con sede en San Pedro del Pinatar, durante la visita a la Región de la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela.

Las previsiones de Fortuna Mare, filial del grupo Ricardo Fuentes e Hijos, pasaban por producir el atún rojo a escala industrial, como ya se hace en Japón con el atún del Pacífico, en unos pocos años. Con el soporte científico del IEO, la empresa tenía ya esa posibilidad a su alcance para terminar con el método tradicional: la captura de los ejemplares en alta mar para engordarlos en grandes jaulas situadas frente a la costa.

Hasta el momento se había logrado la supervivencia de varias generaciones de atunes rojos nacidos y criados en cautividad, lo que convirtió a la Región de Murcia en un referente mundial. Estos pioneros, unos cien ejamplares de entre cinco y seis años, se esfumaron en medio del vendaval, aunque los investigadores del IEO persisten en su empeño: Fernando de la Gándara ha anunciado que pedirá financiación al Gobierno central para un nuevo programa de investigación sobre el 'Thunnus thynnus' que en estos momentos sigue avanzando pese al revés de diciembre de 2016. Ya cuentan con atunes de doce meses, pero no alcanzarán la madurez suficiente para reproducirse hasta dentro de dos o tres años..

En cualquier caso, antes del temporal ya se había producido la quiebra económica de la empresa Fortuna Mare y el IEO trabajaba en este proyecto en solitario, según explican a 'La Verdad' diversas fuentes.

El IEO, paralizado

El fiasco sobre este importante proyecto del Centro Oceanográfico de Murcia coincide con las noticias sobre la difícil situación del IEO a nivel nacional: más de 300 empleados de este organismo del CSIC han denunciado la paralización de sus investigaciones por un problema de "mala gestión": el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad solo les permite ejecutar el 30% de los fondos asignados en 2018, una cantidad que ya se han gastado, por lo que sus investigaciones están paradas o sin iniciar.

La científica Marina Albentosa señala que "la lentitud en la tramitación de los expedientes ha provocado en los últimos años la imposibilidad de justificar los fondos recibidos". Los proyectos de investigación afectados en la Región de Murcia son el seguimiento del Mar Menor, los efectos de los microplásticos en el ecosistema marino y el control de las praderas de posidonia.

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