http://static.laverdad.es/www/menu/img/lospiesenlatierra-desktop.jpg

Buitres, fresnos y cascadas

Cerrada de Elías./
Cerrada de Elías.
Cazorla, Sierra de Segura y La Sagra

La integral de Cazorla: ruta circular de 70 kilómetros por el corazón del parque que se puede recorrer en bici de montaña en una jornada o a pie durante tres o más días

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZJaén

En las alturas limpias y frías de Cazorla, un golpe de viento puede decidir que una gota de agua termine en Guardamar o en Sanlúcar de Barrameda: si el aire la empuja hacia la vertiente de la Sierra de Segura, esa gota bajará por las montañas de Albacete y Murcia hasta desembocar en el Mediterráneo; si sopla de levante, esa misma gota engrosará el caudal del Guadalquivir y terminará alimentando el Atlántico en las marismas del Coto de Doñana.

El mayor de los espacios protegidos españoles -unas 200.000 hectáreas- es una inmensa mancha verde en una esquina de la provincia de Jaén que casi se toca con Granada, Albacete y Murcia. De hecho, el espacio natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es un biotopo continuo que se extiende hasta el Noroeste de la Región, ajeno a límites administrativos.

Ciervos, gamos, muflones y machos monteses son los amos del bosque, que desde hace unos años vuelve a sobrevolar el quebrantahuesos después de un exitoso programa de reintroducción. No será difícil disfrutar de encuentros con estos animales -citas emocionantes, fugaces, eléctricas- mientras recorremos este formidable espacio natural, que en el siglo XVIII se convirtió en provincia marítima para abastecer de madera a la Armada.

Camino solitario en el parque.
Camino solitario en el parque.

Los abusos sobre la sierra continuaron durante los siglos XVIII y XIX, época en la que desaparecieron casi todos sus robles, hasta que en el primer tercio del siglo XX se reforestó el espacio natural gracias a un trabajo modélico del ingeniero de montes Enrique Mackay Monteverde.

La ruta que se propone a continuación es una espectacular excursión circular de 70 kilómetros que recorre el corazón de la sierra y nos permite conocer algunos de sus hitos paisajísticos. Una idea para ciclistas de montaña y senderistas con ganas de marcha.

Km. 0. Torre del Vinagre. Comenzamos a pedalear (o a caminar) en dirección a la piscifactoría y el río Borosa. Antes de ponernos en marcha conviene familiarizarse con los valores naturales del parque visitando el centro de interpretación, donde además podremos comprar mapas y guías de excursiones.

Km. 1,5. En el curso del Borosa. Franqueamos una cadena que corta el paso a los coches y que señaliza la Ruta del Borosa, una de las zonas más frecuentadas por los visitantes, aunque es cierto que la mayoría no suele pasar de la Cerrada de Elías. Pasamos junto al coto de pesca y un tramo del río donde el agua se embalsa y forma pozas muy buenas para el baño. Enseguida vemos cómo el Arroyo de las Truchas vierte su caudal en el Borosa, en la orilla contraria.

Laguna de Valdeazores.
Laguna de Valdeazores.

Km. 3,5. Hacia Vadillo. En este punto nos desviamos de la senda que sube por el cauce del Borosa -por la que más tarde bajaremos- y seguimos por la derecha en dirección a Vadillo. Unas tablillas señalizadoras indican el camino. Aquí comienza el tramo más bello y solitario de la excursión: nos esperan 15 kilómetros de subida continua en la que es muy posible que seamos los únicos usuarios de la pista forestal, en muy buen estado. El camino se ciñe a la sierra y describe amplias curvas que nos permiten disfrutar de una excepcional panorámica: atentos al barranco que se abre a nuestra derecha, por donde baja el saltarín Arroyo de las Truchas buscando el cauce del Borosa. Limpieza, silencio y frescor son tres sensaciones que nos acompañan en este tramo de la excursión, donde abunda el fresno y el pino de Cazorla (Pinus Cazorlensis), una conífera de enorme porte y corteza clara. Tendremos la oportunidad de cruzar un par de arroyos en los que beber y refrescarnos.

Km. 18,5. Centro de Investigación Roble Hondo. Alcanzamos un cortijo rehabilitado y destinado a centro de educación ambiental, con grandes vistas, donde podemos descansar. Desde aquí sólo nos quedan un par de kilómetros de subida y un divertido descenso por zonas de umbría. A la derecha del camino veremos pronto el Arroyo Frío.

Ciclistas en el túnel de la presa de los Órganos.
Ciclistas en el túnel de la presa de los Órganos.

Nota para senderistas: Aquí podemos terminar la primera jornada de caminata. Frente a la casa se abre un amplio claro ideal para montar la tienda de campaña.

Km. 28,5. Linarejos. Cruzamos una cadena y pasamos por el área recreativa de Linarejos, donde se puede comer los fines de semana en un chiringuito. Importante: a partir de aquí y durante los próximos 21 kilómetros circularemos por una pista abierta al tráfico, aunque lo normal es que apenas nos crucemos con coches.

Km. 30. Cruce. Seguimos por la izquierda sobre una carreterilla de asfalto en no muy buenas condiciones.

Km. 33,3. Termina el asfalto y comienza una pista forestal de firme duro y un tanto pedregoso en sus primeros tramos. Después de dos suaves bajadas el camino retoma su vocación ascendente, por lo que se recomienda paciencia, guardar fuerzas y comer y beber de vez en cuando. Pasaremos por un par de miradores espectaculares y por las navas de San Pedro y San Pablo, antiguas casas de labor en terreno llano donde es fácil ver ciervos y gamos.

Km. 49,6. Hacia la laguna de Valdeazores. Atención en esta curva del camino, donde hay que dejar la pista principal -que continúa hacia los Campos de Hernán Perea- para seguir por la izquierda, superando el Collado Bermejo -1.542 metros, el punto más alto del recorrido- y dejándonos caer por un camino estrecho y roto. Después de cruzar el Arroyo de Valdeazores el camino mejora y de pronto se abre ante nuestros ojos la laguna de Valdeazores, una masa de agua oscura y misteriosa, un lago Ness en miniatura que no nos esperamos en un entorno tan abrupto. Es necesario reducir la velocidad para no molestar a los caminantes.

Boca del túnel.
Boca del túnel.

Nota para senderistas: el entorno del Collado Bermejo es un buen lugar para acabar la segunda jornada de marcha y plantar la tienda. Los gamos y los zorros merodearán a nuestro alrededor durante la noche.

Km. 55. Presa del embalse de los Órganos. Cruzamos con cuidado y seguimos el canal a través de los túneles. Nos espera un sendero muy técnico -bici al hombro, por si acaso- antes de pasar junto a la cascada del Salto de los Órganos.

Km. 59. Central eléctrica. Una vez pasado el puente, el camino mejora y se sitúa al nivel del río Borosa.

Km. 65. Puente de piedra sobre el río Guadalquivir. Seguimos avanzando hacia nuestro punto de partida, cerrando el círculo de la excursión.

Km. 70. Centro de Interpretación de la Torre del Vinagre.

La excursión

Dónde:
Ruta circular en Cazorla (Jaén) con salida y llegada en la Torre del Vinagre y que pasa por el río Borosa, Roblehondo, Linarejos, las navas y la laguna de Valdeazores.
Dificultad:
Alta.
Cómo llegar:
Desde Murcia, por la ruta serrana que discurre por Caravaca, Santiago de la Espada, Pontones y Hornos, o bien tomando la autovía de Andalucía hasta Baza, y desviándonos por la salida de Pozo Alcón -más de 200 km.-, hasta Cazorla.
Cartografía:
Mapas de Sierra (907 IV), Coto Ríos (908 III) y Embalse Los Órganos (929 I), IGN en 1:25.000.
Cobertura de móvil:
Escasa.
Fauna:
Ciervo, gamo, muflón, cabra montesa, águila real, buitre leonado, quebrantahuesos, lagartija de Valverde.
Flora:
Pino de Cazorla, fresnos, sauces, chopos, violeta de Cazorla (hay más de 1.300 especies de flora catalogadas, de ellas 24 exclusivas del parque).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos