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Mar Menor: las claves del divorcio

Los artículos en los que la Comunidad Autónoma y las asociaciones críticas defienden sus posturas tras la crisis del Comité de Participación Social

Extracción de lodos en Los Alcázares con la 'araña finlandesa', el 15 de febrero./ANTONIO GIL
Extracción de lodos en Los Alcázares con la 'araña finlandesa', el 15 de febrero. / ANTONIO GIL
Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Sigue caliente el abandono del Comité de Participación Social del Mar Menor por parte de seis de sus 46 integrantes, precisamente las entidades más críticas con la gestión de la crisis ambiental de la laguna por parte del Gobierno regional. Una decisión que refleja la distancia, cada vez más grande, que separa a la administración de un sector muy significativo del tejido ciudadano. Las claves del divorcio, nada amistoso, se recogen en estos dos artículos publicados este domingo en las páginas de Opinión de 'La Verdad', que rescato para el blog.

Todos sumamos

Por Antonio Luengo Zapata. Director general del Mar Menor

Tenemos un reto que superar. Un reto que atañe a todos y cuantos amamos nuestra Región y las riquezas que atesora. El Mar Menor es una de las más valiosas. Por eso, cuando hace dos años se produjo el proceso de eutrofización de la laguna salada, el Gobierno regional quiso afrontar esa crisis intensificando las acciones desde dos premisas básicas: había que trabajar de la mano de los científicos y también había que escuchar y hacer copartícipe de las soluciones a toda la sociedad murciana.

Esa fue la génesis del Comité de Participación Social. Un organismo al que, según su normativa de creación, le correspondía la toma de conocimiento del estado ecológico del Mar Menor y su evolución, así como la valoración de las distintas actuaciones necesarias para la mejora progresiva del mismo, aportando, integrando y expresando los intereses sociales, económicos y vecinales, para facilitar que se tenga en cuenta una perspectiva global en la formulación de soluciones.

En estos últimos meses se han celebrado hasta cuatro reuniones del mismo. Y, en cada una de ellas, las cuarenta y seis organizaciones y entidades que lo integran han tenido la oportunidad, no solo de conocer la evolución de los parámetros con los que medimos el estado de la laguna, que hoy en día es el espacio natural más controlado de Europa, sino también de recibir información puntual sobre aquellas medidas que se van adoptando para procurar su recuperación, pudiendo en todo momento expresar sus inquietudes y sus opiniones. Valiosas aportaciones que son escuchadas y tenidas en cuenta, conscientes de que a todos nos une un objetivo común y todos sumamos.

El Comité se ha convertido así en un foro en el que contrastar distintos puntos de vista, conscientes de que la colaboración y el entendimiento son necesarios, sin renunciar a la crítica constructiva y a la legítima defensa de los intereses de cada colectivo. Ese es el mejor escenario desde el que construir un futuro que garantice el desarrollo sostenible de esa joya natural que es nuestro Mar Menor.

Por eso, recibimos con sorpresa hace unos días la noticia que lanzaron, de forma efectista, seis de las cuarenta y seis entidades que integran el Comité, en la que anunciaban que abandonaban el mismo alegando razones que en modo alguno podemos compartir, porque no son ciertas. En este sentido, como ya se ha señalado, no es verdad que no se les haya permitido manifestar abiertamente sus opiniones. Algo que, sin embargo, no han hecho porque prefieren pronunciarse en otros foros.

"Recibimos con sorpresa el abandono de 6 de las 46 entidades. No es verdad que no se les permitiera expresarse. Prefieren hacerlo en otros foros"

Tampoco es cierta la inacción que denuncian, puesto que llevamos muchos meses trabajando en la mejora de la laguna, evitando la aportación de nutrientes al mar, mejorando la ordenación del sector náutico, trabajando en el diseño de humedales artificiales que pronto verán la luz, regulando este espacio protegido con normativa como el Plan de Gestión Integral, que presentamos hace unos días y que será aprobado en unos meses, avanzando en medidas que permitan la mejora de la pesca tradicional en la zona o buscando fórmulas como la ‘araña finlandesa’ que posibiliten la recuperación de los fondos marinos con el menor impacto posible.

Y es cierto que nos gustaría avanzar a un ritmo más rápido. Pero no queremos dar ni un solo paso sin el concierto de la comunidad científica que, hasta ahora, nos ha ayudado a diseñar nuestras acciones, en los distintos grupos de trabajo que se han constituido. Queremos tener la garantía de que cada una de las medidas que se vayan implementando no afectará negativamente al ecosistema.

Una de las prioridades del Gobierno de Fernando López Miras es la recuperación total del Mar Menor. Una prioridad que va más allá de las meras declaraciones programáticas, que inspira nuestra acción de gobierno y se materializa en acciones concretas, en un esfuerzo coordinado con distintas administraciones, con distintos colectivos, con el conjunto de la sociedad murciana. Y el Comité de Participación Social es el mejor instrumento que tenemos para lograr esa colaboración.

Decía Ortega y Gasset que «los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas». Devolver el Mar Menor a su plenitud es, sin duda, una de esas grandes empresas. Por eso quiero subrayar que las puertas del Comité de Participación Social estarán siempre abiertas a todos los que quieran acometer con nosotros esa gran tarea, como las cinco nuevas asociaciones que han solicitado incorporarse. En él seguiremos trabajando para diseñar medidas que permitan recuperar totalmente y cuanto antes la laguna. Desde el respeto a la diversidad de ideas, porque es en esa tolerancia y con comportamientos responsables, donde debemos cimentar cualquier solución al enorme reto al que nos enfrentamos. Porque solo sumando esfuerzos multiplicamos los resultados.

Por qué nos vamos

Por Feliciano Sáez Gómez. Grupo de Coordinación de Pacto por el Mar Menor

Cuando, el pasado lunes, Pacto por el Mar Menor, junto a otros cinco colectivos abandonamos el Comité de Participación Social del Mar Menor, el consejero de Medio Ambiente se apresuró a tildarnos de desleales y de no haber realizado nunca propuesta ni aportación alguna para la recuperación del Mar Menor. No debió de reparar en que las organizaciones que han dado la espalda a la actuación de su consejería, que no al Mar Menor, son, además de nosotros, la Asociación de Vecinos de Mar de Cristal, Federación de Asociaciones de Vecinos del Campo de Cartagena y Comarca, Cofradía de Pescadores de San Pedro, ANSE y Ecologistas en Acción, y que con ellas y el arco social que representan, la sociedad le ha dado la espalda a la gestión que su Gobierno ha hecho y hace respecto a nuestra laguna.

Habla el consejero de deslealtad. No tendríamos que recordarle que, al contrario que ellos, que cobran un sueldo, nosotros dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo de forma totalmente desinteresada a señalar la dejadez y negligencia de las administraciones durante años y a proponer soluciones. Entendemos que deslealtad es mirar hacia otro lado cuando te están advirtiendo de que el Mar Menor se va a degradar, hacer caso omiso e incluso defender y promover las malas prácticas que lo están llevando a su muerte, y es por eso, precisamente, por lo que varios cargos de su Administración han sido denunciados por la Fiscalía.

El consejero falta a la verdad y nos falta al respeto cuando dice que no hemos aportado nada. Tanto en el Comité de Participación Social, como fuera de él, no hemos hecho otra cosa. El problema es que el titular de Medio Ambiente solo tiene oídos para los grandes intereses económicos y por eso no ha prestado atención alguna al interés público representado en nuestras organizaciones. Este comité, al igual que el de asesoramiento científico, fue creado después de nuestra incesante presión. Desgraciadamente, ninguno de los dos está sirviendo a los fines que debería y son utilizados para justificar y enmascarar actuaciones que no han obtenido su respaldo. El organismo que ahora abandonamos tendría que haber servido para consensuar posturas y acercar posiciones entre los distintos sectores, inquietudes e intereses implicados.

No es posible revertir la situación actual del Mar Menor cediendo a todas y cada una de las exigencias del sector que, en mayor medida, lo ha llevado a la actual situación. No olvidemos que ni tan siquiera han sido capaces de implementar las medidas recogidas en su propio Decreto de Medidas Urgentes que, a pesar de su urgencia, tuvo que esperar ocho meses a ser notificado a las organizaciones agrarias.

"El problema es que el consejero solo tiene oídos para los grandes intereses económicos y por eso no ha prestado atención alguna al interés público"

La gota que ha colmado el vaso ha sido la última convocatoria del Comité de Participación Social del Mar Menor para presentar la increíble ‘araña finlandesa’, una vez concluida su prueba, sin haber preguntado antes sobre lo oportuno de su uso ni a este Comité ni tampoco al Comité Científico, y todo ello en las mismas fechas en que, por enésima vez, maquinaria pesada entraba en las aguas de la laguna para ‘regenerar’ las playas, removiendo los fondos, enturbiando el agua y destruyendo las praderas submarinas.

No sabemos qué entiende el consejero por participación, asesoramiento o consulta, pero le diremos que lo que pretenden retirar ahora son los fangos que se han ido acumulando junto a infraestructuras que impiden el paso de las corrientes marinas, como si de una gran solución se tratase, cuando en realidad el aparato en cuestión tendrá que repetir la misma operación año tras año mientras no se actúe sobre las causas que originan ese desastre.

Durante días hemos asistido a la propaganda mediática del Gobierno regional asegurando las bondades de esta tecnología y que esta actividad estaba supervisada por un biólogo. Nos preguntamos para qué se creó el Comité Científico, compuesto por los mejores expertos que abarcan todas las especialidades posibles, si no se le consulta ante actuaciones como esta y por qué no se le pregunta a la hora de ‘regenerar’ las playas de arena que, por otra parte, no existían con anterioridad en la laguna.

Señor consejero, estaremos dispuestos a regresar, de muy buen grado, cuando hayan decidido tomarse este grandísimo problema en serio, cuando se comprometan a no utilizar el Comité de Participación Social como un púlpito desde el que lanzar primicias y a convertir el Comité de Asesoramiento Científico en un organismo verdaderamente eficaz al que consultar siempre. Volveremos cuando empiecen a aplicar las actuaciones recogidas en la ley de Medidas Urgentes y a desarrollar una ley integral de Protección del Mar Menor, así como a adoptar medidas en origen con sumo respeto al medio ambiente y, sobre todo, cuando la transparencia en su gestión sea una realidad y estén dispuestos a escuchar a la sociedad.

Y hasta aquí los artículos de Antonio Luengo Zapata y Feliciano Sáez Gómez. Ahora espero vuestros comentarios.

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