El Gobierno irlandés propone una frontera marítima con Reino Unido

El Gobierno irlandés propone una frontera marítima con Reino Unido.

El Ejecutivo de Dublín quiere que el Mar de Irlanda se convierta en dicha frontera tras consumarse el 'Brexit'

EFELondres

El Gobierno irlandés quiere que el Mar de Irlanda se convierta en la frontera entre ese país y el Reino Unido cuando el Ejecutivo británico abandone la Unión Europea (UE) al consumar su 'Brexit', según informó este viernes el diario The Times.

Este medio aseguró que Dublín ha rechazado la posición de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, quien aspiraba a mantener la frontera de Irlanda del Norte con la República de Irlanda tan abierta como fuese posible tras el 'Brexit'.

El objetivo de May es salir del mercado único y la unión aduanera, pero quiere facilitar la libre circulación de bienes, servicios y personas entre los dos jurisdicciones de la isla y controlarla a través del uso de avanzados medios tecnológicos, como, por ejemplo, cámaras de vigilancia.

El Gobierno irlandés, por contra, sostiene que esas medidas dañarán al proceso de paz y aunque también quiere una frontera terrestre sin restricciones, apuesta ahora por desplazar los controles aduaneros y migratorios a los puertos y aeropuertos, lo que, en efecto, crearía una nueva barrera marítima entre la UE y el Reino Unido, según The Times.

El cambio de posición de Dublín coincide con la elección del nuevo primer ministro, Leo Varadkar, quien sustituyó el pasado junio a su correligionario Enda Kenny al frente del partido democristiano Fine Gael y del Ejecutivo, mientras que Simon Coveney relevó a Charlie Flanagan en Asuntos Exteriores.

Al parecer, Varadkar y Coveney presentaron sus nuevas propuestas la pasada semana, durante la segunda ronda de negociación que mantuvieron Bruselas y Londres para acordar los términos de su separación.

Al término de esas conversaciones, el Reino Unido aseguró que ambas partes quieren lograr "una solución flexible e imaginativa para abordar" la "circunstancia fronteriza única" de Irlanda y proteger los Acuerdos del Viernes Santo, el texto que puso fin en 1998 al conflicto en la isla.

Sorpresa en Londres

La posición de Dublín, apuntó The Times, ha sorprendido a Londres y ha molestado al Partido Democrático Unionista (DUP), principal representante de la comunidad protestante en Irlanda del Norte y socio del Gobierno de May en Westminster.

El dirigente del DUP Jeffrey Donaldson aseguró que su partido "no aceptará una opción" que podría desembocar en la "creación de una frontera [marítima] entre una parte del Reino Unido y otra". "Dublín debe entender que esa propuesta es absurda e inconstitucional", declaró Donaldson a la cadena británica BBC.

El DUP también rechaza que Londres y Bruselas acuerden otorgar a la provincia británica un "estatus especial" para mantener, tras el 'Brexit', tan abierta como sean posible su frontera y proteger su proceso de paz, tal y como propone el partido nacionalista Sinn Féin, el principal entre la comunidad católica norirlandesa.

En opinión de los unionistas, el objetivo de los nacionalistas es provocar un distanciamiento entre la región y el resto del país, con vistas a lograr más adelante la reunificación de Irlanda a través de un referéndum.

Esta aspiración histórica del Sinn Féin ha cobrado protagonismo desde la consulta sobre el 'Brexit' celebrada en junio de 2016, en la que el 56% del electorado norirlandés apoyó la permanencia en la UE y el 44% la rechazó.

Periodo de transición hasta 2022

El ministro británico de Economía, Philip Hammond, dijo que el periodo de transición entre la salida del Reino Unido de la UE y la introducción de un nuevo acuerdo comercial bilateral debe concluir como máximo en 2022, cuando se prevén elecciones generales en este país.

En declaraciones al programa radiofónico 'Today' de la BBC, Hammond precisó que, dado que las negociaciones siguen en marcha, no puede predecir la duración del periodo transitorio, pero indicó que los futuros tratados deberían estar en pie antes del fin de esta legislatura.

"La gente ha hablado de un año, de dos, quizás de tres... Creo que hay un amplio consenso en que el proceso debe estar completado para la fecha programada de la próximas elecciones, que es junio de 2022", afirmó.

El ministro adelantó que el día después del 'Brexit' o salida de la UE, el 29 de marzo de 2019, seguramente "muchas cosas se parecerán a lo que hay ahora". "Y después habrá un proceso, entre la fecha en que dejemos la UE y la fecha en que entren en vigor los nuevos arreglos basados en tratados entre el Reino Unido y la UE que esperamos negociar", explicó.

El acuerdo bilateral

El Gobierno británico aspira a acordar un periodo transitorio que vaya desde la fecha de salida del bloque hasta que entre en vigor el futuro acuerdo bilateral que regirá la futura relación entre los antiguos socios. Durante una primera fase de ese periodo de transición, Hammond, en línea con lo que pide el sector empresarial británico, querría mantener el acceso al mercado único y la unión aduanera, según informó el periódico Financial Times.

De acuerdo con el rotativo, en una segunda fase empezarían a aplicarse progresivamente las nuevas condiciones suscritas con Bruselas. La posición de Hammond reiteró que, tras perder la mayoría absoluta en las pasadas elecciones generales, el Ejecutivo británico se encamina a negociar un 'Brexit' más suave, que mantenga algunas condiciones actuales y anteponga los intereses económicos al control de las fronteras.

Con todo, el secretario de Estado de Inmigración, Brandon Lewis, sostuvo ayer que el libre movimiento de trabajadores acabará, en lo que respecta al Reino Unido, el 29 de marzo de 2019, cuando el país deje la UE. Hammond calificó de "enfoque sensato" que se lleve a cabo un registro de las personas que vienen a trabajar a este país durante el periodo de transición, "para saber quién va y quién viene".

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