May confía en lograr el 'Brexit' más suave

Theresa May./Afp
Theresa May. / Afp

Propone a la UE un entramado de relaciones comerciales e institucionales que permita un intercambio parecido al actual

ÍÑIGO GURRUCHAGALondres

La primera ministra británica, Theresa May, ha llamado a los países de la UE a 'acertar' en la búsqueda de un acuerdo, porque "tenemos un interés compartido en lograrlo". En un discurso más detallado que los anteriores, pronunciado en la City financiera, ha sido conciliadora y optimista. A los suyos, la audiencia británica, les ha advertido que "el mundo nos está observando" y el país debe ser "un ejemplo" en su búsqueda de una sociedad "más fuerte y cohesionada".

Si la sociedad británica sigue el ejemplo de May, tendrá que emular el cambio notable entre su discurso, hace poco más de un año, en Lancaster House, y lo que afirmó hoy. Entonces, se trataba de marcharse de la mesa antes de quedarse con un mal acuerdo, sugirió que si Bruselas no le daba lo que quería podría pilotar a Reino Unido hacia la desregulación 'offshore' o sería más reacia a comprometerse con la seguridad europea.

Esos eran los aspectos más desgarrados, pero ahora ni se mencionan o se contradicen. Reino Unido quiere marcharse de la UE pero mantener una cooperación de seguridad tan íntima como la actual y con algunas modificaciones formales, tal como anunció May en Múnich hace unos días, y quiere una relación económica en la que los bienes y servicios fluyan como hoy lo hacen. Aunque reconoce que “el acceso será menor”.

Es partidaria de que no haya aranceles en bienes, de que un acuerdo aduanero permita que los controles fronterizos sean mínimos porque en sectores industriales las regulaciones europeas se mantendrán o mejorarán. Quiere que Reino Unido sea miembro asociado de agencias europeas que sellan productos químicos, medicinas,... para mantener la homogeneidad. En servicios, quiere mantener el reconocimiento de equivalencias y acuerdos inéditos en otros tratados europeos.

Si las exigencias de la victoria de la marcha de la UE en el referéndum de 2016 son, según May, que termine el libre movimiento de personas y la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE en Reino Unido, la futura relación delineada por la líder conservadora contempla un ‘marco de movilidad’ de empleados de empresas europeas y trabajadores autónomos y las sentencias de la corte europea se tendrán en cuenta en los tribunales británicos para mantener la coherencia de reglas.

No unilateral

Ese nuevo acuerdo aduanero que propone tendrá variaciones en Irlanda del Norte para que la frontera sea mínima, pero May descartó la unilateralidad propuesta por los más firmes partidarios del ‘Brexit’, que quieren que Irlanda del Norte simplemente elimine los controles de bienes o personas procedentes del sur. “Nosotros elegimos marcharnos, tenemos la responsabilidad de ayudar a que se encuentre una solución”, ha dicho.

Ha recordado a los socios europeos que el acuerdo que propone es único, "porque en ningún otro tratado comercial la otra parte quiere tanto acceso como la UE a nuestra pesca", por ejemplo. Ha lanzado un dardo a la Comisión, sugiriendo que en sus declaraciones públicas aparentemente proponen un régimen "en el que tenemos los derechos de Canadá y las obligaciones de Noruega", con respecto a la UE.

Rechazando el postulado de la Comisión sobre la necesidad de que la relación futura sea una de las ya establecidas por la UE, May ha defendido su nuevo entramado de comercio lo más libre posible, de mecanismo de coordinación y arbitraje contestando a la acusación de que persigue un acceso al mercado europeo ‘a la carta’. Todos los tratados comerciales reflejan las relaciones existentes y los intereses comunes. “Todos son a la carta”, ha dicho.

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