Una caravana de mujeres visitará a los talibanes por la paz en Afganistán

Mujeres afganas caminan en Kabul. /WAKIL KOHSAR (Afp)
Mujeres afganas caminan en Kabul. / WAKIL KOHSAR (Afp)

«Respetan a los ancianos, mujeres y niños, estoy seguro de que no rechazarán nuestra súplica por la paz», aventura uno de los organizadores

BABER KHAN SAHEL (EFE)Kabul (Afganistán)

Decenas de mujeres iniciaron una sentada en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, para pedir a los talibanes un acuerdo de paz con el Gobierno y la semana que viene se unirán a cientos de niños y ancianos tribales para visitar las áreas dominadas por los insurgentes con este fin. En una zona extremadamente conservadora en que la mayoría de los hombres no permiten a sus mujeres salir a comprar ni a sus hijas ir al colegio, cerca de un centenar de mujeres formaron hoy su propia sentada al lado de donde los hombres habían iniciado la suya el pasado sábado.

Todo comenzó después de que un ataque suicida acabase entonces con la vida de 15 civiles e hiriese a medio centenar a la entrada de un estadio deportivo de la capital provincial, Lashkargah. «Hemos montado hoy nuestra propia tienda para apoyar la sentada por la paz iniciada por nuestros hermanos para apoyar sus demandas de paz», dijo a Efe la organizadora, Hussnia Ehsas, quien explicó que la mayoría de las mujeres que se unieron a la iniciativa son viudas, madres e hijas de víctimas del conflicto. La joven, de 24 años, aseveró que están «verdaderamente cansadas de la guerra».

Pero su lucha no acaba con la sentada y es que la semana que viene se unirán a los hombres acampados en las inmediaciones para viajar a las áreas controladas por los talibanes hasta terminar en el distrito de Musaqala, considerado el bastión de los insurgentes en la provincia. «Nuestro convoy, que incluirá a miles de personas, como eruditos religiosos, ancianos tribales, jóvenes, mujeres y niños, visitará los bastiones talibanes por el camino y finalmente llegará a Musaqala para reunirse con los talibanes y pedirles que lleguen a la paz con el Gobierno», dijo uno de los organizadores del evento, Sifat Sarwan. «Los afganos respetan a los ancianos, mujeres y niños, estoy seguro de que no rechazarán nuestra súplica por la paz», concluyó.

La mayoría de los distritos de Helmand están controlados por los talibanes y la situación de seguridad es muy peligrosa, pero la joven Hussnia Ehsas insiste en que las mujeres tomarán parte en la caravana. Tampoco le preocupa demasiado que durante el régimen talibán (1996-2001) los insurgentes no permitieran a las mujeres participar en la vida pública, aparecer en público ni mucho menos formar parte de su gobierno. «Si una mujer, una madre, pide algo a alguien, en nuestra sociedad nadie va a rechazar su petición. Estoy segura de que los talibanes aceptarán nuestra demanda de paz», apuntó.

Aunque las visitas de ancianos tribales para mediar con los insurgentes son relativamente frecuentes, esta sería la primera vez que un grupo tan gran de personas, incluyendo a mujeres y niños, visite a los talibanes para pedirles un acuerdo de paz.

El pasado 28 de febrero, el presidente afgano, Ashraf Gani, ofreció a los talibanes un diálogo de paz «sin precondiciones», así como prerrogativas que incluían el reconocimiento político de los talibanes, la puesta en libertad de prisioneros y la retirada de sanciones. Los talibanes, que días antes habían declarado su predisposición a negociar con los estadounidenses, aún no han respondido formalmente a esa propuesta.

Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas desde que en enero de 2015 la OTAN pusiera fin a su misión de combate en el país, donde continúa en tareas de entrenamiento y asesoramiento a las fuerzas afganas.

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