La Policía pone en duda que el tirador de Las Vegas preparara solo la masacre

Ventanas desde las que disparó contra la multitud Stephen Paddock. / Robyn Beck (Afp)

Stephen Paddock fue visto con una mujer que no era su pareja en los días previos a la noche del domingo, cuando tuvo lugar la tragedia

EFE Los ángeles Viernes, 6 octubre 2017, 00:42

Cuatro días después del peor tiroteo masivo en la historia reciente de EE UU, hay más preguntas que respuestas sobre la figura y el móvil de Stephen Paddock, que mató a 58 personas el domingo en Las Vegas (Nevada) y podría -según la Policía- haber contado con ayuda en la preparación del ataque.

Las autoridades han recuperado 47 armas de fuego en tres localizaciones: la habitación del hotel Mandalay Bay desde donde Paddock abrió fuego -allí se encontraron 10 bolsas y 23 armas, incluidos rifles de asalto- y dos residencias a nombre del atacante, en Mesquite y Reno, ambas en Nevada.

Además, se ha confirmado que Paddock, un jubilado de 64 años, tenía unos 22 kilos de explosivos y cerca de 1.600 balas en su automóvil.

"¿Creen que todo eso lo consiguió por sí solo?", se preguntó el alguacil del condado, Joe Lombardo, en conferencia de prensa. "Hay que asumir que, en algún momento, debió de contar con ayuda", agregó.

"Es preocupante que este individuo fuera capaz de mover esa cantidad de material a una habitación sin ayuda. Es preocupante pensar en la cantidad de material que tenía en ambas residencias", insistió.

A ese respecto, agentes de la investigación dijeron hoy al portal ABC News que creen que Paddock fue visto con una mujer, que no era su pareja, en los días previos a la noche del domingo, cuando tuvo lugar la tragedia, cuyas cifras oficiales fueron actualizadas a 59 muertos (incluido el autor de los hechos) y 489 heridos, de los cuales 317 ya han sido dados de alta.

Los investigadores están tratando de identificar a esa mujer y tienen interés en hablar con ella para comprobar si tiene algún conocimiento sobre las intenciones de Paddock.

Los motivos del atacante siguen siendo una incógnita. "Lo que sabemos es que Paddock era un hombre que pasó décadas adquiriendo armas y munición, y llevando una vida secreta que nunca será completamente entendida", indicó Lombardo.

Las autoridades creen que algo debió ocurrirle a Paddock entre octubre de 2016 y el mes pasado, un periodo en el que compró 33 armas de fuego, la mayor parte rifles.

La Policía ha recalcado que el ataque fue "premeditado" y "cautelosamente planificado". En la semana previa al incidente, Paddock alquiló una habitación en el hotel The Ogden, de Las Vegas, durante la celebración de otro festival de música, Life is Beautiful, una reserva que hizo a través del portal Airbnb.

Además, pasó varias noches en hoteles de Chicago durante el mes de agosto con vistas al festival Lollapalloza, según confirmaron medios locales.

Mientras la Policía trata de atar cabos, sí parece claro que Paddock planeaba escapar tras abrir fuego en Las Vegas contra los más de 22.000 espectadores que disfrutaban de un festival al aire libre de música country.

"Estaba haciendo todo lo posible por ver cómo podía huir", afirmó Lombardo sin entrar en detalles.

Las autoridades hallaron una nota en la habitación de Paddock, pero no se trata de una carta de despedida. La noche anterior a la tragedia, el atacante estuvo jugando en el casino del Mandalay Bay durante ocho horas consecutivas.

El guardia de seguridad Jesús Campos fue el primero en ubicar la habitación desde donde se estaban realizando los disparos. Campos, de origen latino y que se encontraba desarmado, llegó a llamar a la puerta con la intención de poner fin a los disparos.

La respuesta de Paddock fue abrir fuego desde el otro lado de la pared, hiriendo a Campos en la pierna después de que el tirador disparase unas 200 veces contra él. "Fue un milagro que sobreviviera", reconoció Lombardo.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) tiene desplegados más de 100 agentes en el operativo y, según su portavoces, "por ahora no hay evidencias de terrorismo".

Marilou Danley, novia de Paddock, afirmó el miércoles que nunca se le pasó por la cabeza que su pareja pudiera llevar a cabo una acción como esa. "El nunca me dijo nada ni tomó ninguna acción de la que yo fuera consciente, que yo entendiera, como una advertencia de que algo horrible como esto pudiera suceder", señaló la mujer, de origen filipino y quien se ha comprometido a colaborar con las pesquisas.

Cuando ocurrió el tiroteo, Danley estaba fuera de EE UU. Había viajado a Filipinas porque Paddock le compró un billete para visitar a su familia allí, y a su llegada él le hizo una transferencia de 100.000 dólares para ayudar a comprar una casa.

"Yo estaba agradecida, pero, honestamente, estaba preocupada de que fuera una forma de romper conmigo, primero por el inesperado viaje a casa y luego por el dinero", agregó.

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