La Verdad

El intruso de la Casa Blanca tenía 800 cartuchos de munición en su coche

Exterior de la Casa Blanca
Exterior de la Casa Blanca / Reuters
  • Omar González, de 42 años, es la primera persona que recorre los 60 metros que separan la verja de la puerta de la Casa Blanca y consigue entrar

El hombre que provocó este viernes la evacuación de parte de la Casa Blanca en Washington tras cruzar la verja y correr hacia el edificio presidencial tenía 800 cartuchos en su coche, informó un fiscal federal este lunes. Omar González, un excombatiente en Irak de 42 años y que portaba un cuchillo con hoja de 9 cm en el momento del incidente, fue arrestado el viernes tras eludir el cinturón de seguridad alrededor de la residencia presidencial y fue presentado este lunes ante un tribunal federal en Washington.

«La obsesión de González con la Casa Blanca y la acumulación de una gran cantidad de munición (...) le retratan como un peligro para el presidente», dijo el fiscal David Mudd. Además de la munición, encontrada en un coche aparcado cerca de la Casa Blanca, los investigadores descubrieron dos hachas y un machete. Mudd no mencionó ningún arma de fuego.

El fiscal añadió que el sospechoso ya se enfrentaba en el estado de Virginia (noreste) al cargo de posesión ilegal de un rifle recortado encontrado en su vehículo. En aquella ocasión, dijo Mudd, se le encontró un mapa con las posiciones de la Casa Blanca y de un templo masónico a las afueras de la ciudad.

El acusado permanecerá detenido hasta una audiencia preliminar que tendrá lugar el 1° de octubre. González, descrito como «sin hogar y sin dinero», contará con un abogado de oficio que rechazó una evaluación psiquiátrica de su cliente.

Este lunes el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo a la prensa que el presidente estadounidense Barack Obama está «preocupado» por el incidente en el que el intruso llegó justo debajo de la vivienda de su familia, aunque sigue confiando en la labor del Servicio Secreto. «Su familia vive en la Casa Blanca, por lo que está obviamente preocupado por el incidente ocurrido el viernes por la noche», dijo Earnst, quien acotó que el Servicio Secreto estadounidense está revisando las nuevas medidas de seguridad dentro y fuera de la cerca del edificio presidencial.