10 razones por las que un perro te hace más feliz

10 razones por las que un perro te hace más feliz

Para celebrar el Día Mundial del Perro, aquí van 10 razones para convencerte de poner uno en tu vida

F. OLMOS

Hoy 21 de julio se celebra el Día Mundial del Perro, y los internautas están copando las redes con imágenes del mejor amigo del hombre. Todos quieren presumir de mascota, ya sea con una foto tierna, divertida o elogiando sus virtudes como compañero. Si no tienes uno pero estás sintiendo el gusanillo de la envidia y te planteas poner un peludo en tu vida, quizás estos beneficios inherentes al hecho de tenerlos te convenza:

1- Mejora tu salud

La salud es una pieza angular en nuestra felicidad y la vida moderna nos obliga en muchos casos al sedentarismo. Un perro es una buena excusa para hacer deporte, ya que debemos sacarlo a pasear.

2- Mejora tu vida social

Además de que son un buen remedio contra la soledad por sí mismos, cuando sacamos a pasear a nuestro amigo tenemos más posibilidades de sociabilizar con otros dueños en la calle. Y más aún si tenemos un pipi can cerca, y si no pregunta a tus amigos que acudan a uno con frecuencia. Seguro que a más de uno le han metido al clásico grupo de Whatsapp.

3- Combate la depresión

De hecho en Estados Unidos existen los llamados 'perros de terapia', recomendados por muchos psicólogos para trastornos como la depresión o el de estrés postraumático. Acariciar a un perro libera endorfinas en nuestro organismo, así como el ver lo contentos que se ponen al vernos llegar a casa, el amor y la lealtad incondicional que nos profesan...además, volviendo al punto dos, nos ayudan a ser más sociables.

4- Ayudan a ligar

Puede parecer una tontería pero no tienes más que preguntar a cualquier dueño de perro en qué fotos suele tener más 'likes' del sexo opuesto, en aquellas que aparece sólo o, por el contrario, en aquellas en las que aparece con su mascota. Y si de nuevo volvemos al punto dos...pues eso.

5- Reducen el riesgo de problemas del corazón

Probablemente por una suma de varios de los puntos anteriores. La Asociación Americana del Corazón afirmó en un estudio que los dueños de canes eran menos propensos a padecer enfermedades cardíacas.

6- Te obliga a ser responsable

Si eres joven, tienes hijos (en este caso para ayudarles a mejorar a ellos) o simplemente si siempre has sido un poco 'desastre', poner un perro en tu vida te obligará a ponerte las pilas con el tema de la responsabilidad. Al fin y al cabo no deja de ser un ser que depende completamente de ti. Debes darle de comer, de beber, pasearlo, estar pendiente de su salud...

7- Te sentirás más seguro en casa

Y para ello no tienes por qué tener necesariamente un mastín tibetano de 70 kilos de peso. Si alguien merodea cerca de tu casa y pretende colarse, puede que tu chihuahua no actúe como un arma disuasoria por su tamaño o ferocidad, pero desde luego que sus ladridos despierten a todo el bloque a las 3 de la mañana no compatibiliza muy bien con los planes de un ladrón.

8- Nunca volverás a recoger migajas del suelo

Olvídate de barrer alrededor de la mesa del comedor después de cada comida. Ahora tienes un aspirador autónomo que se encargará de esa engorrosa tarea.

9- Un animador personal

Si te ha ocurrido algo malo, has tenido un mal día o simplemente a tu estado anímico le ha dado por ahí y estás deseando llegar a casa para pasar las horas tumbado en el sofá llorando...más te vale aceptar que eso jamás volverá a ocurrir. Tu perro ya se encargará de disuadirte de todas las formas que se le ocurran. Si lamerte la cara no sirve, saltará al sofá y si esto tampoco funciona, ya se encargará de destrozar la casa a tu alrededor hasta que dejes de llorar...aunque sea para enfadarte.

10- Harían cualquier cosa por ti

Literalmente. Puede que no siempre lo logren, eso está claro, pero intentar rescatarte de cualquier peligro en el que puedas estar será ahora y siempre su máxima prioridad en esta vida. Tanto que a veces tienes que calmarle y recordarle que tu amigo y tú sólo os estáis golpeando de broma el uno al otro.

Y para terminar, un bonus. La razón más importante de todas:

¿Acaso podrías decirle que no a esa carita?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos