Medio siglo de la revolución del 'La, la, la'

La artista sorprendió con un vestido cortísimo para la época. Massiel ganó contra todo pronóstico en Londres. /R.C.
La artista sorprendió con un vestido cortísimo para la época. Massiel ganó contra todo pronóstico en Londres. / R.C.

España ganó por primera vez Eurovisión con un tema que cantó Massiel de rebote. Serrat se negó a interpretarlo si no podía hacerlo en catalán

S. ZAMORA

Hace 50 años que Massiel (Madrid, 1947) entró en la historia musical al lograr el primer triunfo de España en Eurovisión el 6 de abril de 1968. Ese año, cuando el mundo asistía a las revueltas estudiantiles del mayo francés, las protestas contra la guerra de Vietnam en EE UU y la pérdida de iconos, como Martin Luther King, María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, que así es como realmente se llama Massiel, revolucionó todo un país al grito del 'La, la, la'. Sin más armas que su voz, llegó, vio y venció en el Royal Albert Hall de Londres en un festival organizado por la BBC y presentado por Katie Boyle.

Nadie daba un duro por esta joven de 20 años, que debutó como cantante solo dos años antes en el club Paraninfo de Madrid y a la que de rebote le tocó defender un tema que inicialmente no era para ella. «Te van a crujir», le espetó su padre cuando aceptó sustituir a Joan Manuel Serrat.

La actuación

45.000
pesetas costó el vestido de estampado floral con el que Massiel ganó Eurovisión en 1968. Aunque se rumoreó con que lo había comprado en Galerías Preciados, lo cierto es que se lo compró en París al diseñador Courrèges.
Un desprecio a Franco
María de los Ángeles Santamaría Espinosa (nombre real de Massiel) se negó a ir al Palacio del Pardo y recoger el lazo de Isabel la Católica de manos de Franco. Esto le valió estar un año vetada en TVE.
29
fueron los puntos con los que el 'La, la, la' ganó Eurovisión contra todo pronóstico. Superó al favorito, el británico Cliff Richard, que cantó 'Congratulations'. El voto de Alemania inclinó la balanza hacia España que, finalmente, hizo historia.

Hasta ese momento, el papel de España había pasado sin pena ni gloria. En 1967, Raphael participó por segunda vez con 'Hablemos del amor', aunque su séptimo puesto no sirvió para quitar el regusto amargo que ya por entonces solían dejar las actuaciones por las malas posiciones cosechadas, incluidos los cero puntos de Conchita Bautista y de Víctor Balaguer. A finales de aquel año, Televisión Española escogió para la siguiente edición el 'La, la, la' compuesto por Ramón Arcusa y Manuel de la Calva, del Dúo Dinámico, para Serrat. Aunque en un principio, el cantautor catalán la tachó de «floja» e, incluso, planteó actuar con una canción escrita por él, al final accedió a interpretarla. Lo que nadie imaginó es que después de semanas de promoción por Europa y de grabar versiones del 'La, la, la' en castellano, catalán, inglés, italiano, francés y portugués, Serrat soltara una bomba a 12 días del concurso. El noi del Poble Sec, que entonces tenía 20 años, envió una carta manuscrita a varios medios condicionando su participación a que le dejaran cantar en catalán, una lengua aceptada desde hacía poco por el franquismo, pero no hasta el punto de permitirle un altavoz de las dimensiones de Eurovisión. Ante la prohibición rotunda del régimen, Serrat se negó a representar a España y, contra reloj, se pensó en un plan B: que el Dúo Dinámico defendiese el tema que habían compuesto, aunque finalmente TVE se lo propuso a Massiel.

Massiel solo tuvo diez días para prepararse el tema, que compuso el Dúo Dinámico

La madrileña no contó con el apoyo del popular dúo que llegó a decir: «Qué pena que no haya venido Karina, que es mucho más comercial». De gira en ese momento en México y con la urgencia que exigía tapar la crisis que había abierto Serrat, ella ha recordado públicamente que gracias a unos amigos comandantes de aviación, «logré que me metieran en el primer avión que salía hacia Madrid». Solo tuvo diez días para estudiar, ensayar, grabar y promocionar el tema que medio siglo después sigue siendo todo un himno. «Esto fue un accidente en su vida (la de Serrat) y sobre todo en la mía», declaró en 2003 en un programa de TVE la propia Massiel, que no daba crédito cuando fue recibida por una nube de periodistas a pie de pista en el aeropuerto de Barajas, tras seis meses de estancia en Latinonamérica «cantando rancheras». «Tendré que aprendérmela a marchas forzadas porque ni siquiera la conozco», reconoció al pisar Madrid. Hubo que modificar ligeramente el 'La, la, la', subiéndole un tono y medio, un arreglo más ágil que hizo Bert Kaempfert, autor de 'Strangers in the night'.

El favorito era Cliff Richard

Pese a tenerlo todo en contra, la 'Tanqueta de Leganitos', como se la conocía por su arrollador carácter, no se arrugó ante los escépticos y desencadenó el delirio nacional cuando ganó Eurovisión con 29 puntos, solo uno más que el segundo clasificado, el británico y gran favorito de las quinielas Cliff Richard que defendió el tema 'Congratulations'. Casi al final del turno de votaciones, el penúltimo país en otorgar los puntos fue Alemania. En ese momento, iba en cabeza Richard, con 26 puntos. Massiel tenía 23. El jurado alemán dio dos puntos al intérprete inglés y seis, a la canción española. Fue así como España se colocó en cabeza. El último país en votar fue Yugoslavia, pero no dio ningún punto ni a una ni a otro.

Así fue como Massiel logró la proeza, dada la falta de apoyo, la improvisación con la que se desarrolló todo y el riesgo que asumió al actuar con un vestido cortísimo, pero con un aire decente, que ella misma había comprado pocos días antes en París por 49.000 pesetas a Courrèges, el diseñador que popularizó la minifalda.

Su campanazo se convirtió casi en una cuestión de Estado. El propio Franco le envió un telegrama de felicitación, que fue leído en el 'parte' de aquella noche, en la que Massiel, tal como recogía la prensa de la época, «dejó boquiabierta a Europa». Sin embargo, no pasó por bailarle el agua al régimen y se negó a ir a El Pardo a recoger el Lazo de Isabel la Católica y evitar así la foto que tanto buscaba el dictador. Un gesto valiente que le costó estar vetada un año en TVE. «A mí Eurovisión me vino muy bien, a pesar de la maldad del régimen», declaró. Aquel pegadizo 'La, la la' será ya difícil olvidarlo, pese a que Massiel «está hasta el moño» de él, como le reconoció en su programa a Bertín Osborne.

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