A juicio por enseñar a su perro el saludo nazi

F. OLMOS

Los delitos de odio son algo subjetivo y muy sujeto a la interpretación tanto de la policía como de la justicia, lo que de vez en cuando degenera en alguna noticia un tanto surrealista, como la que nos ocupa. Y es que Mark Meechan, de Escocia, se encuentra envuelto en un procedimiento judicial que puede derivar en una pena de un año de cárcel...por gastarle una broma a su novia.

Mark y Suzanne llevaban tres años juntos (ahora llevan cuatro) cuando éste decidió gastarle una broma. «Siempre estaba hablando de lo adorable y guapo que era el perro, así que pensé que sería divertido convertirle en la cosa menos adorable del universo...un nazi», ha declarado Mark durante el juicio. Y así lo hizo. De hecho lo grabó en vídeo para enseñárselo, pero se le ocurrió además subirlo a Youtube.

«No pensé que nadie pudiera sentirse ofendido por el vídeo», dijo Mark, «pensé que era bastante obvio que se trataba de una broma». Sin embargo sí que ha habido quien se lo ha tomado mal, hasta el punto de decidir demandarle. Durante el polémico vídeo el perro aparece viendo un discurso de Hitler, reaccionando cada vez que Mark le grita las órdenes «Sieg Heil» u otras consignas nazis e incluso realizando el típico saludo nacionalsocialista cuando Meechan le grita «¡Hay que gasear a los judios!».

En Internet son muchos los usuarios que muestran su apoyo a Mark y debaten sobre la libertad de expresión y lo que «es jodidamente evidente que es simple humor». Su pareja Suzanne, la dueña del perro y con la que comparte casa, ha declarado en el juicio a favor de Mark, intentando convencer al juez de que nunca antes ni después había hecho ningún comentario racista ni antisemita.

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