Incendio de Portugal: Desgarradores testimonios de los supervivientes

Un coche calcinado en la carretera.
Un coche calcinado en la carretera. / Twitter

El viento provocó que las llamas se extendieran más rápido y arrasaran aldeas

C. GARCÍA

Nodeirinho es una aldea cercana a Pedrógão Grande. Tenía 30 habitantes. Tras el paso del incendio por allí, solo quedan 19. Un vecino de esta pequeña localidad portuguesa relata que encontró 10 cuerpos sin vida de sus amigos y familiares, todavía hay uno desaparecido.

El incendio que comenzó ayer en el centro de Portugal arrasó en muy pocas horas muchas hectáreas de terreno. El viento ayudó a una rápida propagación de las llamas, tanto que pillaron desprevenidos a los vecinos. Manuel da Costa, uno de los supervivientes de Nodeirinho, echa la culpa a los bomberos y a Protección Civil: «Llamé más de 30 veces pidiendo ayuda y nadie vino. Nos dejaron morir aquí», se lamenta el hombre de 60 años en el diario portugués 'Público'.

El hijo de Da Costa es uno de los desaparecidos, cuenta que el joven cogió el coche y huyó cuando vio las llamas acercarse. Él tiene la esperanza de que consiguiera sobrevivir, el vehículo aún no se ha encontrado pero él chico tampoco ha dado señales de vida.

Una mujer también ha contado su calvario a las cámaras de La Sexta. Su historia es especialmente trágica, las llamas llegaban a su aldea y a muchos de los vecinos se les ocurrió meterse en una balsa de agua para protegerse del calor. Debido a la altura, los más mayores no podían saltar el muro; a algunos les ayudaron, otros se quedaron fuera. «Mi madre me dijo que la dejara morir en el suelo», relata entre lágrimas la superviviente, «el calor de las llamas nos quemaba en los brazos».

El centro de Portugal se ha convertido en un pedazo de infierno. Solo quedan cenizas y cuerpos calcinados en mitad del bosque, en medio de la carretera o en el interior de vehículos. La mayoría de cadáveres que se han encontrado dan muestras de haber intentado huir inúltimente del fuego.

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