El doloroso pasado de la chica del 'claro que sí, guapi'

La joven ahora se encuentra en la cumbre de su carrera profesional hasta la fecha, pero no lo ha tenido fácil

F. OLMOS

Se llama Coral González pero quizás este nombre no te diga nada. Si aludimos a que fue la chica que protagonizó el famoso anuncio de la aplicación Chicfy, el de «claro que sí, guapi», la cosa cambia. Y es que la vida de esta malagueña de 21 años cambió radicalmente el día que aceptó ese trabajo. Aunque debutó en un anuncio televisivo con tan sólo siete años y más tarde trabajó con Teresa Rabal, la fama le ha llegado tras el mencionado anuncio.

Ella misma reconoce a la revista Lecturas que ni tan siquiera es Coral: «Soy ‘la guapi’, la claro que sí, guapi’, o ‘la chic chic’. Es como si más que una persona fuera una marca». Sin embargo no se arrepiente en absoluto, pese a que ahora la persigan los papparazi y aparezca en las revistas del corazón sin su consentimiento. La primera vez se enfadó mucho, pero ahora está aprendiendo a resignarse:

La malagueña confiesa en a revista que su pasado no ha sido fácil ya que se ha tenido que criar sin su padre: «Su ausencia me llevó a refugiarse en la gimnasia y en la danza». González lleva una paloma tatuada en su muñeca: «Me tatué cuando tenía 18 años y lo hice por mi padre. Quiero pensar que él está volando por ahí, en el cielo. Y que me acompaña y me cuida». Entre otras cosas, la joven explica también que iba a participar como gimnasta en los Juegos Olímpicos de 2012, algo que finalmente no sucedió.

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