La Verdad

La nueva 'broma' de mal gusto de un youtuber: rociar con gas pimienta a un repartidor

El 'bromista' muestra el spray, ilegal en España, a cámara
El 'bromista' muestra el spray, ilegal en España, a cámara / Captura
  • Tras ReSet y el 'caranchoa', llega Abel García para subir el listón sobre cuánto puede degradarse un ser humano por dinero

La cantidad de ingresos que se puede ganar con los canales de 'Youtube' los convierten en una opción cada vez más recurrida por millones de personas de todo el mundo a la hora de buscarse una forma relativamente sencilla de ganarse la vida. Por ello, exprimen su creatividad a la hora de ofrecer contenidos inéditos y creativos que les permitan destacar en un nicho temático y ganar suscriptores y visitantes. Desde la cocina a los videojuegos, pasando por trucos para atarse el nudo de la corbata, todo parece tener cabida en la plataforma de vídeos.

Por supuesto esto esconde otra cara de la moneda que, si bien es cierto que existe desde hace tiempo, está empezando a crecer exponencialmente tanto en número como en repercusión entre la sociedad. Las bromas pesadas o de mal gusto siempre han sido un tipo de contenido capaz de generar muchísimas visitas, lo que se traduce en dinero. Los canales americanos lo saben desde hace muchos años y llevan explotando ese nicho bastante tiempo. Las parejas que se crean un canal para gastarse bromas pesadas entre ellas no podrían recopilarse porque crecen exponencialmente al día.

Sin embargo, ante la falta de originalidad o creatividad, se amplían los límites de lo que se puede o no hacer para conseguir dinero gracias a Youtube y estos últimos meses han surgido casos que han escandalizado a la sociedad: desde la chica que promete subir un vídeo porno, al celebérrimo 'caranchoa' o al youtuber que dio pasta de dientes a un indigente. ¿Lo peor de todo esto? Que funciona. Y bastante bien, a juzgar por el número de repercusión que consiguen estos casos. Por ello, aunque a la gran mayoría de la población le resultan deleznables, no falta quien se ve 'iluminado' y decide imitarles.

El último de estos ejemplos es Abel García, de Málaga, que en una broma que se ha vuelto viral en las redes sociales decide rociar de gas pimienta a un repartidor de pizza. O al menos, esa era su intención. El problema es que el youtuber no sabe hacer ni eso, y al no tener el valor de rociar directamente con el spray al repartidor, decide rociar la pizza que le han traído y luego abrírsela en la cara con un obvio resultado: el trabajador golpea el cartón de pizza y le vuelca la comida encima, provocando que Abel también resulte perjudicado.

Sin embargo, por Twitter circulan unos supuestos mensajes enviados por la franquicia que habría enviado al repartidor en los que afirman creer que el vídeo es totalmente falso: